El testimonio respalda lo que antes había contado Eva Ferrer, exconsejera presidencial para la Reconciliación, sobre el trato que Alcocer habría dispensado a Rodríguez tras su nombramiento. Según Ferrer, cuando Rodríguez fue designada directora del Dapre, Alcocer la “empotró”: “Se enfadó tanto y le dijo que ella no era nadie para tener ese cargo. Que ella era una desgraciada y la zarandeó”, afirmó, pese a tratarse de un nombramiento presidencial.
Rodríguez situó el primer episodio apenas llegó a la entidad. Describió insultos y un trato que calificó de humillante hacia una funcionaria de alto nivel del Estado.
"Eso sucedió, recién llegada al Dapre. Ejerció violencia física y verbal hacia mí. Utilizó unas palabras soeces, pordebajeándome, minimizándome, pero como si yo fuera una persona de la calle. Las palabras que utilizaba en ese momento me hicieron sentir como si yo fuera una prostituta", relató Angie Rodríguez.
La exdirectora aseguró que lloró tras la agresión y que sintió temor por la asimetría física entre ambas. "Yo le pedí a ella que me respetara, que no me tratara de esa manera. Obviamente yo tenía mucho miedo. Ella es gigante, yo soy muy chiquita. Me sentí completamente vulnerable", dijo. También expresó dudas sobre si sería creída: "¿Quién te va a creer? Es la palabra de ellos contra nuestra palabra. Hay una cosa terrible y es que la gente tiende a juzgarte, a señalarte".
Rodríguez describió un segundo episodio en la sala de juntas de la Presidencia, donde Alcocer la esperó junto a Luz Karime Fernández, entonces subdirectora del Dapre, y las entonces funcionarias Carolina Plata y María Paula Robledo, esta última jurídica de la Presidencia. El motivo, según su relato, fue un reclamo por la agenda de firmas que el presidente requería con urgencia.
"Bajo la excusa de que no le abría agenda a la jurídica para las firmas que el presidente necesitaba con urgencia, me cogió y me empezó a insultar. En ese momento, las agresiones las pude esquivar. Me pasaba la mano por la cara, pero le corría la cara", relató Rodríguez.
Rodríguez sostuvo que había personas presentes que no reaccionaron: "Me pasaba la mano por la cara para tocarte, como si quisiera cachetear, pero yo corría la cara. Había testigos y nadie hizo nada". Añadió que Alcocer le reclamó por supuesta injerencia en la contratación de la entidad: "Me hacía comentarios de que ella era la que manejaba la contratación y que no me podía meter en eso".
El Dapre es la estructura administrativa que da soporte al despacho presidencial, maneja la agenda, la contratación de la Presidencia y la coordinación de los consejeros; su dirección es un cargo de libre nombramiento del jefe de Estado. Las denuncias de Rodríguez y Ferrer colocan en ese núcleo del poder ejecutivo a la ex primera dama, una figura sin cargo formal en el organigrama estatal.
Rodríguez respaldó además la versión de Ferrer sobre un presunto pacto entre el expresidente Gustavo Petro y Alcocer, al que calificó de "criminal". Las denuncias se suman a otros episodios recientes de tensión en torno a figuras del oficialismo y sus allegados, como las amenazas que la Procuraduría rechazó contra el abogado Abelardo de La Espriella, el ministro de Justicia y el Inpec.