Hoyos creció en sectores como Primavera, La Milagrosa y Andalucía, en una Medellín de finales del siglo XX marcada por la violencia urbana. Antes de dedicarse a la escritura, vendió buñuelos y trabajó en una funeraria, oficios que, según narró, convivieron siempre con su afición por los libros y que terminaron moldeando su trayectoria como autor y promotor de lectura.
El humorista describió cómo las balaceras eran parte de la rutina del barrio durante su niñez. "Nosotros nos íbamos, por ejemplo, había una balacera, nos metíamos a las casas y después había un silencio (.) y empezaba a salir la gente a buscar dónde fue la cosa", relató. Según su testimonio, la comunidad llegó a normalizar la presencia de cuerpos sin vida en las calles y la recolección de casquillos de bala tras los enfrentamientos.
"Crecí y esto es clave para que entendamos que lo que parecía normal no era normal (.) En Colombia nuestra solución es matar, lo que me parece gravísimo como sociedad", afirmó Dany Hoyos, escritor y humorista.
El primer episodio de violencia que golpeó directamente a su familia fue la muerte de su primo Jorge, de 17 años, en un hecho que Hoyos atribuyó a milicianos ilegales por una disputa por un anillo. "Fue muy duro ver llorar a mi mamá y mis primos. Nos empezó a dar mucha rabia porque esos eran milicianos ilegales, los que mataron a Jorge", contó el autor. Tras la muerte de Jorge y la pérdida de otros amigos de juventud, identificados como 'Benny' y 'La Mica', su familia decidió trasladarse de sector para alejarse del riesgo.
Esas vivencias, dijo, terminaron convertidas en materia prima de su literatura. Su primera novela, 'El árbol de Guayacán', rinde homenaje a su abuelo materno, un campesino de Ituango cuyas enseñanzas marcaron su visión del mundo. La segunda, 'Primavera', retrata el tránsito de la infancia a la adultez entre salsa, fútbol y violencia barrial en Medellín.
Sobre su método de trabajo, Hoyos admitió con humor que suele escribir sobre personas que ya murieron. "Mi papá me dijo en estos días: '¿cuándo va a hacer un libro sobre mí?'. Yo le dije: 'Lo veo muy vivo, amigo'", relató, en una de las anécdotas que salpicaron la conversación entre la literatura y el oficio de la memoria familiar.
El miedo que reemplazó a la muerte
El escritor explicó que su relación con la muerte cambió con los años. "Yo le tenía miedo a la muerte, ya no le tengo miedo (.). La muerte está respirándome en la nuca, soy juguetón con ella", aseguró. Precisó que su temor actual no es morir, sino perder la memoria, una reflexión que vincula a la enfermedad de Alzheimer que padeció su abuela.
"Una persona cuando pierde la memoria muere. Me parece un desaparecer muy triste. La vida es memoria, la vida es lo que recuerdas, lo que te da alegría", dijo Dany Hoyos.
Entre sus proyectos, Hoyos contempla abrir un espacio cultural que combine literatura y salsa, además de desarrollar un sello editorial independiente y nuevas narraciones centradas en la memoria familiar y barrial. La entrevista se suma a una agenda cultural de la semana que incluye la apertura de Sofa 2026 en Corferias.
