Con esos 25 goles, Román supera ya a otros defensores históricos del club verdolaga: Daniel Bocanegra (22), Juan David Valencia (20) y Diego Osorio (19). La cifra lo ubica como el tercer zaguero más goleador del registro reciente de Nacional, aunque la marca que persigue sigue siendo la de Mendoza, con 28 tantos repartidos en los tres torneos oficiales que disputó con la camiseta antioqueña.
El doblete ante Junior reavivó el protagonismo de Román en un momento en que Nacional busca respuestas futbolísticas, y llegó en el mismo partido en que James arengó al camerino antes del 3-1, episodio que, según se reseñó, emocionó al cuerpo técnico y a los hinchas.
Lo distintivo de Román no es solo la cifra, sino el perfil que la sostiene. El lateral interpreta los espacios que dejan sus compañeros ofensivos y sabe cuándo abandonar su posición natural para aparecer en zona de definición, una virtud que lo diferencia de otros jugadores de su demarcación y que explica por qué su aporte goleador no se limita a partidos puntuales, sino que le ofrece al equipo una alternativa cuando los delanteros encuentran dificultades.
Boca Juniors y la anomalía cardíaca de 2021
La trayectoria de Román hacia esta marca no ha sido lineal. En febrero de 2021 estuvo cerca de fichar por Boca Juniors y viajó a Argentina para formalizar el traspaso, pero los exámenes médicos detectaron una anomalía cardíaca que frenó la operación y abrió interrogantes sobre su continuidad en el fútbol profesional. El episodio tuvo repercusión en Colombia, cuando el defensor parecía encaminado a dar el salto al fútbol internacional. Volvió a competir y, en 2022, llegó a Nacional, donde ganó espacio pese a las lesiones.
La preocupación se reavivó en junio de 2025, cuando Román se desplomó durante un partido frente a Independiente Santa Fe, en Bogotá, y debió abandonar el campo en ambulancia. Nacional abrió entonces un proceso de evaluación médica para determinar lo ocurrido y fijar las condiciones de un eventual regreso a las canchas.
En julio de ese año, el club informó que los estudios realizados, incluidos los practicados en Nueva York, arrojaron resultados satisfactorios y que el jugador podía retomar sus actividades sin restricciones. Ese comunicado despejó la incertidumbre inmediata sobre su situación médica. La información disponible indica que los exámenes de 2025 fueron satisfactorios y que recibió autorización para entrenar y competir, por lo que sus altibajos recientes no deben atribuirse a una condición de salud activa.
El rendimiento de Román se ha vuelto una de las pocas certezas futbolísticas de un Nacional en etapa de ajustes institucionales, entre ellos el fin del patrocinio con Nike previsto para el 31 de diciembre en medio de recortes globales de la marca. A cuatro goles del registro de Mendoza, el lateral bogotano busca prolongar su mejor versión en las próximas fechas del campeonato.
