La reapertura, aunque parcial, es el primer intento formal de reactivar el sector turístico en el estado más afectado por el doble sismo del 24 de junio de 2026, que dejó, según datos oficiales, casi 18,000 damnificados, 856 edificios afectados y 190 colapsados. La magnitud de esas cifras explica la cautela con la que las autoridades locales diseñaron el regreso de los visitantes a la costa.
Eneida Agüero, presidenta del balneario Bahía Marina, en Catia La Mar —uno de los sectores más golpeados—, reconoció que no todos respaldan la medida, pero defendió la necesidad de reiniciar la actividad económica.
"Hay personas que no están de acuerdo y, lamentablemente, hay que reactivar una economía, porque el estado tiene que levantarse de alguna manera", dijo Eneida Agüero, presidenta del balneario Bahía Marina.
Agüero añadió que la afluencia ha sido lenta, en parte porque los usuarios aún tienen dudas sobre el estado de las vías de acceso a las playas tras el terremoto, aunque espera que aumente con el paso de las semanas. Según indicó, un 80% de los balnearios de la región ya están listos para trabajar, mientras el resto permanece en trabajos de adecuación.
La administradora Keila Cuauro viajó desde Caracas para visitar las playas, tanto por recreación como en respaldo a los comercios locales, un gesto que repitieron otros caraqueños durante el fin de semana de reapertura.
"Entendemos que fue bastante fuerte lo que pasó pero también hay que continuar la vida y los que quedamos acá tenemos que seguir apoyando, porque también hay muchas personas que dependen del comercio, del turismo", apuntó Keila Cuauro.
El mototaxista Roiner Infante, también procedente de Caracas, aprovechó la reapertura para volver a bañarse en la región con su novia, tras meses de espera. "Para nadie es un secreto lo que pasó y ellos necesitan de nuestra ayuda", subrayó, al recordar que, aun siendo caraqueño, considera La Guaira parte suya.
La Cámara Turística Playera de La Guaira precisó que de lunes a viernes continúan los cursos de formación para los prestadores de servicios y las labores de recuperación de las zonas afectadas. La entidad añadió, en una publicación en Instagram, que en los balnearios no se permitirán cornetas ni equipos de sonido de alta potencia durante esta primera etapa.
La Gobernación de La Guaira señaló que, pese al "profundo dolor" dejado por el doble terremoto, la reapertura de playas y balnearios permite a miles de familias que dependen de este sector comenzar su camino hacia la recuperación económica.
