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Los carburantes cierran el verano un 21% más caros en plena operación retorno

El diésel marca un máximo histórico para estas fechas y la gasolina 95 toca niveles de hace cuatro años, según el Geoportal de gasolineras

Por Redacción de El Hemiciclo· · Actualizado:
4 min de lectura
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Los conductores que emprenden el regreso a casa al término del verano se encuentran con el depósito notablemente más caro que a comienzos de las vacaciones. Según los datos del Geoportal de gasolineras que recopila el Ministerio para la Transición Ecológica, con información de más de 11.000 estaciones de servicio en España, el diésel ha subido un 21% desde el 1 de julio y la gasolina 95 un 13%, hasta alcanzar niveles máximos para estas fechas en varios años.

El litro de diésel se situaba el 23 de agosto —última fecha con datos completos disponibles en el Geoportal— en 1,875 euros en las gasolineras de la Península y Baleares, frente a los 1,554 euros del 1 de julio, cuando arrancaba la operación salida del verano. Se trata de un máximo histórico para este periodo del año, según el propio registro del ministerio. Llenar un depósito medio de 55 litros de gasóleo cuesta ya 103,1 euros, casi 18 euros más que hace poco más de mes y medio.

La gasolina 95 ha seguido una trayectoria similar, aunque algo menos pronunciada. Su precio alcanza los 1,735 euros por litro, un 13% por encima de la referencia de comienzos de julio y el nivel más alto registrado en los últimos cuatro años para este combustible. Repostar un depósito completo implica ya un desembolso de 95,4 euros, unos 11 euros más que antes del periodo vacacional.

El repunte no ha sido lineal. Los precios comenzaron a elevarse durante la segunda semana de julio, en paralelo a la cotización del petróleo Brent, referencia europea para el crudo, que se movía entonces en torno a los 72 dólares por barril, su nivel más bajo desde el inicio de la guerra entre Irán y Estados Unidos a finales de febrero. Aquel respiro se debía a una tregua alcanzada a mediados de junio entre Washington y Teherán, que en ese momento redujo la tensión en los mercados energéticos.

La calma duró poco. La reanudación de los ataques en el estrecho de Ormuz —principal vía de salida del petróleo del Golfo Pérsico— y su extensión al de Bab-Mandeb, en la entrada al mar Rojo, devolvieron la tensión a los mercados. El barril de Brent llegó a tocar los 100 dólares a finales de julio, antes de que el anuncio de una nueva pausa en las hostilidades lo rebajara de nuevo hasta el entorno de los 80 dólares en los primeros días de agosto. Desde entonces, el precio del crudo ha vuelto a repuntar conforme el conflicto se ha desplazado también al terreno económico.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado con imponer lo que ha descrito como «las mayores sanciones de la historia» contra Irán y los países o empresas que mantengan relaciones comerciales con Teherán. Por su parte, las autoridades iraníes han advertido de que impedirán la circulación de «ni una sola gota de petróleo» por el Golfo Pérsico si la presión sancionadora continúa, en una escalada retórica que los mercados energéticos han trasladado directamente al precio del barril.

El estrecho de Ormuz, entre Irán y la península arábiga, y el de Bab-Mandeb, frente a las costas de Yemen, son dos de los puntos de paso marítimo más sensibles del comercio energético mundial. Cualquier amenaza de bloqueo, real o retórica, tiende a trasladarse de inmediato a la cotización del crudo, dada la dependencia de buena parte de Europa y Asia del petróleo que transita por esas rutas. España, que importa la práctica totalidad del petróleo que consume, no es ajena a esa transmisión de precios, aunque diversifica sus suministros entre distintos países productores.

Los descuentos al diésel se duplican en septiembre

Para contener el impacto sobre los bolsillos, el Gobierno mantiene en vigor una bonificación directa al precio de los carburantes que sustituyó a las rebajas fiscales aplicadas durante la crisis energética derivada de la invasión rusa de Ucrania en 2022, y que decayeron el pasado 30 de junio. En la actualidad, el descuento asciende a diez céntimos por litro repostado. Esa bonificación se ampliará a partir de septiembre para el gasóleo, que pasará a beneficiarse de veinte céntimos por litro, el doble de la actual.

La medida responde a la activación de un mecanismo de salvaguarda previsto en el decreto de contención de la crisis energética, que se dispara cuando el precio del diésel sube por encima del 15,7% en un mes. En julio, según los datos oficiales, ese umbral se superó con holgura. El encarecimiento de los carburantes llega, además, en un verano ya marcado por un fuerte incremento del gasto vacacional: según el Índice de Precios de Consumo del Instituto Nacional de Estadística, los servicios de comidas y bebidas se encarecieron un 4,5% interanual en julio y los precios del alojamiento se dispararon un 8,1% en el mismo periodo.

El precedente más citado de esta dinámica de precios ligados a tensiones en Oriente Medio se remonta a la crisis del petróleo de 1973, cuando el embargo árabe tras la guerra del Yom Kipur multiplicó por cuatro el precio del crudo en cuestión de meses y transformó la política energética de las economías occidentales, incluida la española, entonces mucho más dependiente del carbón y con un parque de vehículos muy inferior al actual. Más recientemente, la invasión rusa de Ucrania en 2022 provocó un episodio similar de escalada que llevó al Gobierno a introducir por primera vez las bonificaciones directas a los carburantes que ahora se amplían.

El horizonte inmediato depende en gran medida de la evolución del conflicto entre Washington y Teherán. Si las sanciones anunciadas por Trump llegan a aplicarse con la contundencia prometida y desatan una respuesta iraní que afecte al tráfico por Ormuz, la cotización del Brent podría volver a acercarse a los 100 dólares por barril, lo que trasladaría nuevas subidas al surtidor español pese al refuerzo de las bonificaciones estatales. Por el contrario, un nuevo alto el fuego, como los ya producidos en junio y julio, podría aliviar de nuevo la presión sobre los precios.

El Ministerio para la Transición Ecológica no ha adelantado, por el momento, si prevé nuevas medidas más allá del incremento del descuento al diésel ya aprobado para septiembre. El Geoportal de gasolineras, que actualiza los precios de más de 11.000 estaciones de servicio en toda España, seguirá siendo la referencia oficial para que los conductores comparen precios durante las últimas semanas de la operación retorno, que se prolongará hasta el fin de semana previo al inicio del curso escolar.

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