El subtipo estudiado, HR+/HER2+, representa aproximadamente el 10% de los diagnósticos de cáncer de mama, según los datos recogidos en la publicación del ensayo. Se trata de tumores que combinan la dependencia de hormonas como el estrógeno con la sobreexpresión de la proteína HER2, lo que históricamente ha exigido combinar terapia endocrina con fármacos dirigidos específicamente contra esa proteína, como el propio trastuzumab.
El diseño del estudio PATINA buscaba responder a una pregunta muy concreta: qué ocurre cuando, tras el tratamiento inicial, se añade un inhibidor de CDK4/6 —en este caso palbociclib— a la fase de mantenimiento, que combina terapia anti-HER2 y terapia endocrina. Los inhibidores de CDK4/6 actúan bloqueando proteínas implicadas en la división celular y ya se emplean en otros subtipos de cáncer de mama hormonodependiente.
Los resultados, según recoge la publicación en The New England Journal of Medicine, mostraron que la supervivencia libre de progresión pasó de una mediana de 29,1 meses en el grupo de tratamiento estándar a 44,3 meses en el grupo que recibió además palbociclib. La diferencia equivale a más de 15 meses adicionales sin que la enfermedad progresara, y se tradujo en una reducción del 24% del riesgo de progresión o muerte, sin que se identificaran nuevas señales de seguridad relevantes durante el seguimiento.
El peso de la investigación española en el ensayo
La contribución española al estudio no fue menor. Según los datos del propio ensayo, participaron 23 centros en España y Portugal, 19 de ellos españoles, que en conjunto incluyeron a 122 pacientes; de ellas, 113 fueron reclutadas en centros españoles. Esa cifra situó a España como el tercer país con mayor número de pacientes aportadas al ensayo a escala mundial, un dato que refleja el peso de la investigación oncológica clínica española en estudios internacionales de este calibre.
La coordinación del estudio en España y Portugal corrió a cargo del grupo cooperativo SOLTI, que intervino tanto en el diseño y la puesta en marcha del ensayo como en las labores de reclutamiento en ambos países. Entre los investigadores españoles implicados figura el doctor Santiago Escrivá, del Hospital Universitario Vall d'Hebron y el Instituto de Oncología Vall d'Hebron (VHIO), identificado como el principal reclutador de pacientes en España, junto al doctor Xavier González, supervisor médico del estudio en el conjunto de España y Portugal. A escala internacional, el ensayo fue liderado por Alliance Foundation Trials, red de investigación clínica oncológica con sede en Estados Unidos que agrupa a numerosos centros y grupos cooperativos de distintos países para el desarrollo de ensayos de fase III.
La aprobación de la FDA se circunscribe, por el momento, al territorio estadounidense. En la Unión Europea, la autorización de nuevos usos de un medicamento corresponde a la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), que evalúa la eficacia, seguridad y calidad de cada indicación antes de conceder o denegar su autorización de comercialización, un procedimiento que puede prolongarse varios meses tras la presentación del expediente por parte del laboratorio. Esta indicación concreta de palbociclib para el mantenimiento en cáncer de mama HR+/HER2+ se encuentra pendiente de esa evaluación regulatoria en Europa.
Esto significa que, pese a la aprobación estadounidense, las pacientes españolas con este subtipo de cáncer de mama no tienen todavía acceso generalizado al tratamiento combinado en el contexto evaluado por PATINA. Una vez obtenida la eventual autorización europea, restaría además el proceso de fijación de precio y financiación pública a cargo del Ministerio de Sanidad, un trámite que en España ha tardado históricamente entre varios meses y más de un año para fármacos oncológicos de uso hospitalario.
Un subtipo tumoral marcado por la llegada de terapias dirigidas
El cáncer de mama sigue siendo el tumor más frecuentemente diagnosticado entre las mujeres en España, con más de 35.000 nuevos casos estimados anualmente según las proyecciones de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) para los últimos años disponibles. La supervivencia global ha mejorado de forma sostenida en las últimas tres décadas gracias a la detección precoz mediante cribado poblacional y a la aparición sucesiva de terapias dirigidas, entre ellas el propio trastuzumab, aprobado en Europa a finales de los años noventa y considerado un punto de inflexión en el tratamiento del subtipo HER2 positivo.
La irrupción de los inhibidores de CDK4/6 en la pasada década, primero en combinación con terapia endocrina para el cáncer de mama HR positivo y HER2 negativo, cambió también el estándar de tratamiento en ese subgrupo, al ampliar la supervivencia libre de progresión. El ensayo PATINA extiende esa misma lógica terapéutica a un subtipo distinto, en el que hasta ahora estos fármacos no formaban parte del tratamiento de mantenimiento estándar.
Los datos de PATINA se enmarcan en una tendencia más amplia de personalización del tratamiento oncológico según el perfil molecular de cada tumor, un enfoque que ha ido ganando terreno frente a los esquemas de quimioterapia menos selectivos empleados hasta finales del siglo pasado. La comunidad oncológica suele considerar estos hallazgos relevantes cuando, como en este caso, proceden de ensayos aleatorizados de fase III con un número amplio de pacientes y publicación en una revista con revisión por pares de referencia.
De cara a los próximos meses, el hito pendiente es la decisión de la EMA sobre esta indicación, sin que a fecha de hoy exista un calendario público confirmado para su resolución. Hasta entonces, las pacientes españolas con cáncer de mama avanzado HR+/HER2+ seguirán recibiendo el tratamiento de mantenimiento estándar sin el añadido de palbociclib, salvo que puedan acceder al fármaco a través de ensayos clínicos en curso o de programas de uso compasivo, mecanismos regulados por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) para casos excepcionales.

