Es la primera vez que la blefaroplastia alcanza el primer puesto de forma simultánea en ambos sexos, un salto que la coloca por delante de las dos técnicas que tradicionalmente lideraban la serie de la ISAPS. El cambio centra uno de los debates del Barcelona Facial Anatomy Lab (BFAL 2026), un curso internacional de formación quirúrgica celebrado este jueves y viernes en Barcelona con el aval de la Sociedad Española de Cirugía Plástica Facial.
El doctor Juan Carlos Sánchez España, director científico del curso, atribuye el fenómeno al peso de la mirada en la percepción del envejecimiento, un factor que considera común a hombres y mujeres.
«La mirada tiene un papel fundamental en cómo percibimos el envejecimiento de una persona. Los cambios en los párpados pueden transmitir una apariencia de mayor edad o cansancio, incluso cuando el resto del rostro presenta menos signos de envejecimiento», explica el doctor Juan Carlos Sánchez España, director científico del BFAL 2026.
La asociación entre la cirugía palpebral y una percepción de rejuvenecimiento cuenta con respaldo en la literatura científica. Un estudio publicado en 2024 en la revista Korean Journal of Ophthalmology pidió a 203 observadores que estimaran la edad de pacientes a partir de fotografías tomadas antes y después de una blefaroplastia superior. La edad media atribuida pasó de 51,75 años antes de la operación a 42,10 después, una diferencia de 9,65 años. Los participantes también valoraron mejor su atractivo, apariencia saludable y éxito percibido tras la intervención.
Pese a que la intervención ya lidera en ambos sexos, existen diferencias anatómicas relevantes en la región periocular. Un estudio de la Universidad Erasmus de Róterdam, publicado en JAMA Dermatology con una muestra de 5.578 personas, halló que la caída moderada o grave de la piel del párpado superior afecta al 19% de los hombres, frente al 14,4% de las mujeres, una brecha que condiciona el enfoque quirúrgico.
«Los hombres y las mujeres presentan diferencias en la posición de las cejas, la anatomía de los párpados y la evolución de los tejidos con la edad. No se trata simplemente de eliminar piel o grasa, sino de respetar la anatomía, la función de los párpados y la expresión individual de la mirada», señala Sánchez España.
El especialista subraya que la cirugía oculoplástica —que incluye procedimientos estéticos, funcionales y reconstructivos del párpado y las estructuras próximas al ojo— constituye una subespecialidad dentro de la oftalmología y no una técnica exclusiva de una sola disciplina médica, lo que justifica, a su juicio, el interés del curso por reforzar la formación específica en esta área.
El repunte se suma a otros trabajos recientes sobre el envejecimiento y la percepción social del cuerpo, como el que vincula la precisión al leer emociones intensas con los conflictos familiares vividos en la infancia, publicado también en 2024.