Bimota nació en 1973 de la unión de tres apellidos —Bianchi, Morri y Tamburini— y se especializó desde el principio en dotar de chasis propios a motores de otros fabricantes, una filosofía que le valió reputación en el segmento de altas prestaciones y también sucesivas crisis financieras a lo largo de su historia, con más de un cierre y refundación. En 2019, Kawasaki adquirió una participación mayoritaria en la firma italiana, operación que le ha dado acceso a motores y tecnología del grupo japonés, un vínculo que se refleja en la KB399.
La KB399 toma como referencia estética y mecánica a la KB998 Rimini, el modelo insignia de la marca, pero traslada ese lenguaje de diseño a una cilindrada muy inferior. El motor de cuatro cilindros en línea, refrigerado por líquido y homologado conforme a la normativa europea Euro 5+, alcanza los 77 CV a 14.500 revoluciones por minuto, una cifra elevada para su segmento gracias a una relación de compresión de 12,3:1 y cuatro válvulas por cilindro. La caja de cambios, de seis velocidades, incorpora embrague asistido y antirrebote, transmisión final por cadena y sistema de cambio rápido (quickshifter) de serie.
En la parte ciclo, la marca ha optado por un chasis de doble cuna en aluminio, material que también emplea en el subchasis y en el basculante de doble brazo, buscando —según la descripción técnica facilitada por la propia firma— un equilibrio entre ligereza y rigidez estructural. La suspensión delantera recae en una horquilla invertida Showa SFF-BP de 41 milímetros, mientras que la trasera, en la versión estándar, utiliza un monoamortiguador con sistema de bieletas Showa BFRC Lite. El conjunto se completa con llantas de aleación de 17 pulgadas y neumáticos de medidas 120/70 delante y 160/60 detrás.
El sistema de frenada incorpora doble disco delantero con pinzas radiales Brembo Stylema, un componente habitual en motocicletas deportivas de gama alta que en este caso se instala en un modelo de acceso. En el apartado tecnológico, la dotación de serie incluye control de tracción, distintos mapas de entrega de potencia y cuatro modos de conducción —Deportivo, Lluvia, Carretera y Personalizado—, además de iluminación Full-LED y una toma USB, elementos que refuerzan el posicionamiento de la KB399 como un producto con prestaciones propias de segmentos superiores.
Homologación A2 y variante Edizione Speciale
Uno de los aspectos comerciales más relevantes del lanzamiento es la posibilidad de limitar la versión estándar para adaptarla al permiso de conducción A2, la licencia que en España permite pilotar motocicletas de hasta 35 kilovatios de potencia y que, conforme a la normativa vigente, exige un mínimo de dos años de experiencia con el carné A1 o superar un examen específico a partir de los 18 años. Esta adaptación amplía el número de potenciales compradores, incluyendo a conductores noveles, sin perder —— el carácter deportivo del modelo.
Junto a la versión estándar, Bimota ofrecerá la KB399 Edizione Speciale (ES), que introduce un uso extensivo de fibra de carbono en el carenado superior, los paneles laterales con tomas de aire, la quilla y la tapa del asiento del pasajero. Esta variante sustituye el amortiguador trasero Showa por un Öhlins STX46 totalmente regulable en precarga, compresión y extensión, e incorpora componentes mecanizados en aluminio como semimanillares, estriberas regulables y pedales de cambio y freno con ajuste de puntera, elementos que la firma reserva a su interpretación más exclusiva de la plataforma.
El precio de partida de la KB399, fijado en 11.149 euros según la información distribuida por la marca, la sitúa por encima de motocicletas de cilindrada similar de fabricantes generalistas, pero por debajo del resto del catálogo de Bimota, cuyos modelos se mueven en franjas de precio muy superiores. La firma atribuye esa diferencia al carácter artesanal de la fabricación, realizada íntegramente en Italia con procesos manuales en el carenado y los acabados.
La estrategia se enmarca en una tendencia más amplia del sector de la motocicleta premium, donde fabricantes históricamente asociados a la exclusividad buscan fórmulas para ampliar su base de clientes sin diluir su identidad. El segmento de la media cilindrada, especialmente los modelos limitables al permiso A2, ha ganado protagonismo en el mercado europeo como puerta de entrada para conductores que acceden por primera vez a este tipo de vehículos.
La disponibilidad de la KB399 en la red oficial de concesionarios españoles no ha ido acompañada, por el momento, de cifras concretas de unidades reservadas o vendidas en el mercado nacional. La marca italiana tampoco ha detallado plazos de entrega para los primeros pedidos, extremos que determinarán el alcance real del lanzamiento en los próximos meses.

