Según su relato, la decisión llegó en 2025, en un momento de bloqueo profesional. Cave, madre de cuatro hijos fruto de su relación con el humorista Alfie Brown, llegó a plantearse abandonar la interpretación ante la falta de ofertas: sus apariciones recientes se habían limitado a papeles puntuales en series como Industry o El bebé, lejos del perfil que tuvo en la franquicia de Harry Potter. «Sufrí una crisis y pensé: ‘Se acabó, lo dejo. Pero además, no tenemos dinero’. Era una situación de total desesperación», recordó la actriz en la entrevista.
Cave añadió que barajó reciclarse profesionalmente, aunque descartó esa vía por motivos económicos: «Podría reciclarme profesionalmente, pero no me puedo permitir una carrera universitaria», señaló. La expectativa inicial, según su testimonio, era modesta: «Pensé que ganaría 5.000 libras, que me duraría unos meses y que me daría tiempo para decidir qué íbamos a hacer». Ese cálculo se vio ampliamente superado. «Pero ya ha pasado más de un año y medio y, sinceramente, nos ha salvado la vida», sostuvo la actriz.
El modelo de OnlyFans y su marco regulatorio
OnlyFans es una plataforma de suscripción de pago fundada en Reino Unido en 2016 que permite a los creadores monetizar sus publicaciones —muchas de carácter sexual o erótico— a cambio de una comisión sobre los ingresos. Su uso se expandió con fuerza durante la pandemia de covid-19, cuando numerosos usuarios recurrieron a ella como fuente alternativa de ingresos. La empresa, propiedad del grupo británico Fenix International, no publica de forma pormenorizada los ingresos individuales de sus creadores.
La plataforma opera bajo la legislación británica y está sujeta a las obligaciones de verificación de edad y de prevención de contenido no consentido reforzadas por la Online Safety Act, la ley de seguridad digital aprobada por el Parlamento del Reino Unido en 2023. Esa norma impone a los servicios digitales deberes de protección frente a contenidos ilícitos y de comprobación de que los usuarios que acceden a material para adultos son mayores de edad, con un régimen sancionador supervisado por el regulador de comunicaciones Ofcom.
El debate sobre este modelo de negocio enfrenta posiciones contrapuestas. Organizaciones abolicionistas de la prostitución han expresado en distintas ocasiones su preocupación por la normalización de la explotación sexual comercial a través de canales digitales de suscripción. La propia empresa defiende que aplica protocolos de verificación de identidad y edad, así como de consentimiento sobre el contenido que distribuye. Cave, por su parte, ha defendido públicamente su decisión frente a las críticas que suele suscitar este tipo de actividad.
Una profesión de ingresos desiguales
El caso de Cave ilustra un rasgo estructural de la industria del entretenimiento: una distribución de ingresos muy desigual, en la que un reducido grupo de intérpretes concentra los contratos mejor remunerados mientras una amplia mayoría encadena periodos de inactividad entre papeles esporádicos. En Reino Unido, el sindicato de actores Equity viene advirtiendo desde hace años de la precariedad de buena parte de sus afiliados, cuyos ingresos procedentes exclusivamente de la interpretación resultan insuficientes para vivir de forma estable.
Ese contexto ayuda a explicar por qué una actriz con un papel reconocible para el gran público puede atravesar dificultades económicas una vez superado el pico de popularidad de una franquicia. La saga de Harry Potter, basada en las novelas de J.K. Rowling, se compone de ocho películas estrenadas entre 2001 y 2011 que figuran entre las más taquilleras de la historia del cine, sin que ese éxito se traduzca automáticamente en estabilidad para el reparto secundario. Cave interpretó a Lavender Brown en las últimas entregas de la saga.
La marca ha vuelto a la actualidad con el estreno previsto de una nueva serie producida por HBO, cuyo primer tráiler con un reparto renovado se presentó en marzo de 2026. Ese renovado interés mediático por el universo creado por Rowling ha coincidido en el tiempo con las declaraciones de Cave y ha devuelto cierta atención pública a los intérpretes de la saga original.
Ni OnlyFans ni el entorno de la actriz han facilitado cifras oficiales que permitan verificar de forma independiente la comparación económica planteada por Cave entre sus ingresos en la plataforma y los acumulados en su trayectoria. Se trata, por ahora, de una declaración personal recogida en una entrevista, sin documentación contable que la respalde públicamente.
El episodio se inscribe en un debate más amplio sobre la situación económica del sector audiovisual británico, sometido a cambios estructurales por la consolidación de las plataformas de streaming y el ajuste de presupuestos en producciones de rango medio. La nueva serie de Harry Potter, en producción para HBO, mantendrá el foco mediático sobre la saga en los próximos meses, de cara a su estreno anunciado por la plataforma.

