El reglamento que aprobará la Coordinadora Federal regirá tanto las primarias para la Presidencia como las de las candidaturas por circunscripciones, en cumplimiento de los estatutos internos. El objetivo declarado es que IU llegue con un candidato propio a la negociación con Movimiento Sumar, Más Madrid y los Comuns para articular una coalición unificada de cara a las próximas generales.
Maíllo, que ya había descartado presentarse él mismo como cabeza de cartel, defendió el proceso como una exigencia democrática interna. "Es necesario y democrático en cada organización una elección a través de primarias", subrayó, y remarcó que el partido afronta esta fase "sin nostalgia ni melancolía, sin perder ni un minuto en disputas internas".
El coordinador situó el objetivo político por encima del trámite interno: construir un "frente amplio de izquierda" capaz no solo de frenar a la derecha y a la extrema derecha, sino de plantear una alternativa de gobierno con "responsabilidad histórica y altura de miras". IU pondría a disposición de esa coalición el candidato salido de sus primarias, en lugar de reclamar el liderazgo de la operación.
"Ofrecemos un candidato al espacio político en el que nos queremos presentar un amplio frente de izquierdas que tenga la voluntad no solo de frenar a la derecha y a la extrema derecha sino también construir una alternativa", Antonio Maíllo, coordinador federal de Izquierda Unida.
La maniobra se produce en la fragmentación del espacio a la izquierda del PSOE, que en los últimos ciclos ha oscilado entre la unidad de listas y la competencia entre siglas. IU, heredera del Partido Comunista de España fundado en 1986 como coalición, ha optado por anticipar su proceso interno antes de cerrar el pacto con Sumar y sus socios.
Maíllo aprovechó su intervención para reclamar a Pedro Sánchez que replantee la relación con Marruecos, al que calificó de "responsable criminal" de un "ataque híbrido" en Ceuta que, según dijo, contó con el respaldo de "Estados Unidos e Israel". Criticó la estrategia "fallida" del PSOE hacia Rabat y una gestión "errática" de la crisis, y pidió depurar responsabilidades por lo que llamó "fracaso" de la inteligencia española ante una amenaza previsible.
El propio Sánchez tiene previsto exponer ante Naciones Unidas su versión de la gestión de la crisis migratoria, según ha adelantado el Gobierno, en el episodio que enmarca la disputa sobre su gestión de la crisis de Ceuta. El Ministerio de Defensa, por su parte, situó la respuesta española en la disuasión, con la advertencia de que España "tiene cartas suficientes frente a Rabat", según su estrategia para proteger la ciudad autónoma.
Maíllo extendió sus críticas al presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, al que reprochó un "giro irresponsable" al pasar de una postura "colaborativa" a convertirse en "portavoz de discursos incendiarios", y le acusó de tener como "rehén" a la población ceutí. Defendió que España mantenga una relación de "buena vecindad" con Marruecos, pero condicionada al "cumplimiento de los acuerdos" bilaterales.
La Coordinadora Federal continuará debatiendo este domingo el reglamento definitivo de las primarias, paso que IU considera previo e imprescindible antes de cerrar los términos de la candidatura conjunta con Sumar, Más Madrid y los Comuns para las próximas generales.

