El registro de mayo cierra un ciclo de normalización que arrancó en el verano de 2022, cuando el IPC español tocó un máximo del 10,8% interanual en julio de aquel año, el nivel más alto desde 1985, impulsado por la crisis energética derivada de la invasión rusa de Ucrania. Para contener aquella escalada, el BCE acometió la subida de tipos más agresiva de su historia: diez alzas consecutivas entre julio de 2022 y septiembre de 2023 que elevaron la facilidad de depósito del -0,5% al 4%. El euríbor, que llegó a superar el 4,1% en el otoño de 2023, encareció la cuota de cientos de miles de hipotecas variables. El descenso de la inflación hacia el entorno del objetivo del 2% ha permitido al instituto emisor invertir el rumbo desde junio de 2024.
La energía y los alimentos elaborados explican la moderación
El retroceso del IPC hasta el 1,8% se apoya principalmente en el comportamiento del componente energético, cuya tasa interanual volvió a terreno negativo por el efecto comparación con los precios de los carburantes y la electricidad de un año antes. Los alimentos, que llegaron a crecer a tasas de doble dígito en 2023, moderan su contribución por debajo del 2%. La inflación subyacente —que excluye energía y alimentos no elaborados, y que el BCE vigila como medida de las presiones de fondo— se situó en el 2,1%, según el INE, frente al 2,4% de la eurozona que publica Eurostat. La brecha entre el índice general y el subyacente confirma que la desinflación española está más asentada y es menos dependiente de factores volátiles que hace doce meses.
España converge por debajo de la media del euro
El diferencial favorable a España resulta significativo en términos comparados. El IPC armonizado (IPCA), el indicador que permite la comparación homogénea entre los Veinte, se mantiene en mayo por debajo del 2% en España, mientras la inflación del conjunto de la eurozona se sitúa en el 2,2% interanual, según el avance de Eurostat. Economías como Alemania y los Países Bajos registran tasas superiores, lastradas por la inflación de servicios y por presiones salariales más intensas. La posición española —con crecimiento del PIB por encima de la media comunitaria y precios contenidos— singulariza al país dentro del área monetaria. El Banco de España, en su último cuadro macroeconómico, proyecta que el IPC cerrará 2026 en una media próxima al 2%, en línea con el mandato de estabilidad de precios del BCE.
El BCE encara julio con margen para un nuevo recorte
La confirmación del dato español se inserta en un cuadro de desinflación generalizada en la eurozona que abre la puerta a que el Consejo de Gobierno del BCE rebaje el precio del dinero en su reunión del 24 de julio. Los mercados de futuros sobre tipos descuentan con elevada probabilidad un recorte de 25 puntos básicos que dejaría la facilidad de depósito en el 1,75%, prolongando el ciclo de relajación iniciado en junio de 2024 desde el 4%. La presidenta del organismo, Christine Lagarde, ha condicionado de forma reiterada cada decisión a los datos, sin comprometer una senda predeterminada. El principal foco de incertidumbre sigue siendo la inflación de los servicios, más rígida en el conjunto del área, y la evolución de los costes laborales unitarios.
El euríbor abarata la cuota de la hipoteca variable
La anticipación de nuevos recortes ya se traslada al euríbor a doce meses, principal índice de referencia de las hipotecas variables en España, que cotiza en torno al 2,10%, frente a una media superior al 3,6% en el mismo mes de 2024. Para un préstamo medio de 150.000 euros a 25 años, la revisión anual con el índice actual supone un alivio de varios cientos de euros en la cuota respecto al año precedente, según los cálculos habituales del sector. El efecto es desigual: beneficia a los hogares con hipoteca variable en plena revisión, pero comprime el margen de intermediación de la banca. El Banco de España viene advirtiendo de que el grueso del ajuste hipotecario al alza del ciclo 2022-2023 ya se ha trasladado a los hogares, por lo que el descenso del euríbor actúa ahora como factor de recuperación de la renta disponible.
Las claves
El IPC interanual se moderó al 1,8% en mayo de 2026, una décima menos que en abril y el nivel más bajo desde julio de 2021 (fuente: INE).
La inflación subyacente española se situó en el 2,1%, frente al 2,4% de la eurozona (fuentes: INE y Eurostat).
El euríbor a doce meses cotiza en torno al 2,10%, frente a una media superior al 3,6% en mayo de 2024 (fuente: Banco de España).
Los mercados descuentan un recorte de 25 puntos básicos del BCE el 24 de julio, hasta dejar la facilidad de depósito en el 1,75% (fuente: BCE).
«La desinflación en España está bien encaminada y se sitúa por debajo de la media del área del euro, lo que ofrece al Consejo de Gobierno margen para continuar la normalización de la política monetaria sin comprometer la estabilidad de precios»
— Fuente del Departamento de Análisis Macroeconómico del Banco de España

