IBEX 35: la peor semana de 2025
El IBEX 35 cerró la semana con una corrección del 4,5%, su mayor caída semanal del año en curso, para situarse en el entorno de los 18.100 puntos. El retroceso combina dos detonantes: la escalada del petróleo Brent hasta los 99 dólares por barril —nivel no alcanzado hasta ahora en 2025— impulsada por las tensiones en Oriente Próximo, y la publicación por parte del Banco Central Europeo de un dato de morosidad que ha generado incertidumbre sobre la calidad de los balances bancarios en la eurozona, sector con peso relevante en la composición del selectivo español.
El mecanismo de transmisión entre crudo caro y bolsa es conocido: precios elevados del petróleo elevan los costes de producción de las empresas cotizadas e incrementan las expectativas de inflación, lo que deteriora el valor presente de los beneficios futuros y deprime las valoraciones. A ese factor se añade la señal de calidad crediticia que el dato de morosidad del BCE proyecta sobre los bancos europeos, precisamente cuando el mercado lleva meses calibrando el ciclo de bajadas de tipos.
Euríbor al 2,764%: 47 euros más en las hipotecas variables
Simultáneamente, el Euríbor a doce meses —índice de referencia mayoritario en los contratos hipotecarios a tipo variable en España— se estabiliza en el 2,764%. La consecuencia práctica para los hogares es inmediata: quien revise ahora su hipoteca abonará 47 euros más al mes que en el ejercicio anterior. El indicador, calculado diariamente a partir del tipo medio al que los principales bancos europeos se prestan dinero entre sí, lleva más de dos años condicionando las finanzas de millones de familias desde que el BCE inició en 2022 su secuencia de subidas de tipos para combatir la inflación.
El Banco de España estima que en torno a un tercio de las hipotecas activas en el país están referenciadas a tipo variable, lo que convierte cada revisión del Euríbor en una variable con impacto macroeconómico directo sobre el consumo de los hogares. Los tres procesos —corrección bursátil, presión hipotecaria y reforma laboral— no son independientes: el precio del crudo alimenta la inflación que el BCE intenta domar con tipos elevados, y esos mismos tipos determinan el nivel del Euríbor y la capacidad de gasto de las familias endeudadas.
La Ley de Prevención de Riesgos Laborales llega al Consejo de Ministros
En paralelo a la agitación financiera, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha anunciado que el Consejo de Ministros aprobará el martes 28 el anteproyecto de reforma de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. El Gobierno sostiene que la revisión es la más profunda en materia de seguridad en el trabajo en treinta años. La norma vigente data de 1995 y fue el instrumento mediante el que España transpuso la Directiva Marco europea sobre seguridad y salud en el trabajo.
La aprobación del anteproyecto en Consejo de Ministros constituye el primer paso formal del procedimiento legislativo: abre el período de consulta pública y el posterior trámite parlamentario —dictamen del Consejo de Estado incluido— antes de que el texto pueda convertirse en ley. El contenido detallado del anteproyecto no había sido hecho público por el Ejecutivo en el momento del cierre de esta edición.
Precedente: la Ley de 1995 y treinta años sin reforma de fondo
La Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales, incorporó al ordenamiento español la Directiva 89/391/CEE del Consejo Europeo e introdujo un sistema de obligaciones de seguridad que ha permanecido sin revisión estructural desde entonces. Aquella norma se aprobó en un contexto de alta siniestralidad laboral y presión de los interlocutores sociales, y su tramitación contó con el respaldo de sindicatos y patronal. La reforma que Díaz lleva ahora al Consejo de Ministros afronta un entorno distinto: el debate sobre riesgos psicosociales, teletrabajo y nuevas formas de organización del trabajo que la ley del 95 no contempla.
Patronal, sindicatos y la ausencia de acuerdo previo
El anteproyecto llega al Consejo de Ministros sin que conste acuerdo con los interlocutores sociales sobre el contenido íntegro del texto. Las organizaciones empresariales han señalado en anteriores declaraciones su preocupación por los costes de cumplimiento que una revisión amplia de la normativa podría imponer a las pymes. Los sindicatos mayoritarios, por su parte, han reclamado históricamente una actualización de la ley que incorpore los riesgos psicosociales y las nuevas formas de organización del trabajo surgidas con la digitalización. La ausencia de consenso previo condiciona tanto el debate político como la viabilidad parlamentaria de la reforma.
Tres vectores para el tramo final del semestre
La semana abierta el lunes 28 concentra tres focos de seguimiento: la evolución de los mercados ante un Brent que se mantiene en zona de máximos anuales del año; el comportamiento del Euríbor en vísperas de las revisiones hipotecarias trimestrales de numerosas familias; y el contenido exacto del anteproyecto laboral que el Gobierno lleve a la mesa del Consejo de Ministros el martes. El texto aprobado ese día marcará el punto de partida del diálogo —o del conflicto— con patronal y sindicatos, y determinará en buena medida el tono de la discusión económica y social en España durante el tramo final del primer semestre de 2025.


