El IBEX 35 cerró este jueves en los 18.050 puntos tras una sesión marcada por la volatilidad extrema, en la que confluyeron la caída del precio del petróleo Brent hasta los 104 dólares por barril —un desplome superior al 10% en la semana—, la suspensión estadounidense del denominado Proyecto Libertad como gesto negociador hacia Irán, resultados trimestrales de Banco Sabadell por encima de las previsiones del mercado, el acuerdo entre Telefónica y Microsoft por 800 millones de euros y el dato de ventas minoristas de la eurozona para marzo, que retrocedieron un 0,1% mensual según Eurostat.
Por qué importa: la paz con Irán reordena los mercados globales
La convergencia de estos factores en una sola jornada ilustra hasta qué punto la variable geopolítica ha pasado a dominar las cotizaciones por encima de los fundamentales empresariales. El estrecho de Ormuz, por el que transita aproximadamente un quinto de todo el petróleo que se comercia en el mundo, había concentrado la tensión militar que mantenía el crudo artificialmente elevado. La suspensión del Proyecto Libertad —operación militar estadounidense en la zona— envió una señal directa al mercado de futuros: si un acuerdo con Irán se materializa, la prima de riesgo geopolítica incorporada al barril podría evaporarse.
El crudo marca el ritmo: un desplome del 10% semanal
El Brent cerró la sesión en torno a los 104 dólares por barril, consolidando una semana que acumula una pérdida superior al 10%. Para las economías importadoras de energía —entre ellas España, que satisface con importaciones la mayor parte de su consumo de hidrocarburos—, un petróleo más barato actúa como un estímulo indirecto sobre la inflación y la capacidad adquisitiva de hogares y empresas. El par euro/dólar se mantuvo estable en 1,1375, lo que neutralizó de momento el efecto divisa sobre el precio del crudo en moneda europea. La estabilidad cambiaria evita que una eventual depreciación del euro compense parcialmente el abaratamiento del barril para los consumidores del área euro.
Sabadell supera previsiones en un contexto de incertidumbre corporativa
Banco Sabadell presentó resultados trimestrales por encima de lo que el consenso de analistas esperaba, una noticia que llegó en un momento especialmente sensible para la entidad, inmersa en el proceso de opa hostil lanzada por BBVA. En el sector bancario español, los resultados trimestrales adquieren una dimensión adicional cuando una entidad está sometida a una operación corporativa: los números se convierten en argumento de defensa ante accionistas y reguladores.
Telefónica y Microsoft: 800 millones para competir en la nube y la IA
Telefónica y Microsoft sellaron una alianza valorada en 800 millones de euros, según consta en la información verificada. Los acuerdos de este tipo entre operadoras de telecomunicaciones y grandes plataformas tecnológicas responden a una tendencia estructural: las telecos buscan monetizar su infraestructura de red y su base de clientes empresariales mediante servicios de computación en la nube e inteligencia artificial, mientras las grandes tecnológicas necesitan capilaridad local para alcanzar a las pymes y al sector público. El material no recoge los plazos ni el desglose de la inversión, por lo que no es posible precisar en qué productos o geografías se concentrará el acuerdo.
El consumo europeo, sin despegar: Eurostat certifica otra caída
Las ventas minoristas de la eurozona retrocedieron un 0,1% en marzo en términos mensuales, según los datos de Eurostat. El dato encadena así una tendencia que los analistas llevan meses describiendo como recuperación del consumo sin tracción real: los hogares europeos siguen sin trasladar plenamente a su gasto la mejora nominal de los salarios, presionados por el efecto rezagado de la inflación sobre el poder adquisitivo real y por el encarecimiento del crédito derivado del ciclo de subidas de tipos del Banco Central Europeo iniciado en 2022. Una caída mensual de una décima puede parecer marginal, pero en el contexto del primer trimestre del año certifica que la demanda interna no está actuando como motor de la economía de la zona euro.
Qué puede ocurrir a continuación
El escenario más observado por los mercados en las próximas jornadas es el de las negociaciones entre Washington y Teherán. Si las conversaciones avanzan hacia un acuerdo verificable sobre el programa nuclear iraní y el levantamiento de sanciones petroleras, la oferta global de crudo aumentaría de forma significativa —Irán dispone de una capacidad de producción que lleva años parcialmente bloqueada por las restricciones internacionales— y el Brent podría cruzar a la baja el umbral de los 100 dólares, un nivel simbólico que no ha perforado de forma sostenida desde antes del estallido del conflicto en Oriente Próximo. Para el IBEX, un crudo más barato representa un impulso para las empresas intensivas en energía, pero también presión sobre los valores del sector petrolero integrado. La variable de las ventas minoristas europeas quedará en segundo plano mientras la geopolítica dicte el sentido de las sesiones.


