El municipio alcanzó su mayor desarrollo urbano y arquitectónico en el siglo XVI, cuando se levantaron buena parte de los edificios que hoy definen su fisonomía. Ese pasado se concentra en la plaza de la Hora, donde se alza el Palacio Ducal, cuya construcción encargó Ana de la Cerda en 1542 al arquitecto Alonso de Covarrubias, según la misma fuente. La fachada, sobria y de líneas clásicas, convive con artesonados platerescos y azulejos de tradición mudéjar en el interior.
El palacio está vinculado a uno de los episodios más conocidos de la historia de la villa: la reclusión de la princesa de Éboli por orden de Felipe II, que se prolongó hasta la muerte de la noble en 1592. El balcón enrejado de la torre se mantiene como uno de los elementos más identificables del conjunto y centra buena parte de las visitas guiadas que se organizan en la actualidad.
A pocos metros se encuentra la Colegiata de Nuestra Señora de la Asunción, que alberga el Museo Parroquial de Tapices. La colección incluye piezas flamencas del siglo XV que representan las campañas africanas del rey Alfonso V de Portugal, un conjunto que la web de Turismo regional cita entre los principales atractivos culturales de la localidad.
El casco histórico ofrece además un recorrido que va más allá de los dos grandes monumentos. Las calles estrechas conducen a antiguas casas nobiliarias, restos de la muralla, plazas y fuentes de distintas épocas, entre las que figuran la Fuente de los Cuatro Caños, el Arco de San Francisco y el barrio del Albaicín.
El legado carmelita de Santa Teresa
La dimensión religiosa de Pastrana se remonta a 1569, cuando Santa Teresa de Jesús llegó a la villa para impulsar la fundación de conventos carmelitas. El Convento del Carmen, vinculado también a San Juan de la Cruz, permite seguir el rastro de ese proyecto espiritual que acompañó la reforma de la orden en Castilla durante la segunda mitad del siglo XVI.
La web oficial de Turismo de Castilla-La Mancha recomienda acercarse al mirador del Calvario o al del Sagrado Corazón de Jesús para contemplar el conjunto urbano desde las alturas y apreciar el paisaje de la Alcarria, un recorrido que la misma fuente destaca en los meses de otoño.
Dada su cercanía a Madrid, Pastrana funciona como destino tanto para una excursión de un día como para una estancia de fin de semana. Quienes organicen la visita pueden consultar previamente los horarios del Palacio Ducal y del Museo Parroquial de Tapices, así como las condiciones de acceso a las visitas guiadas. Para quienes buscan otras alternativas culturales estos días, la Fiesta del Cine 2026 llega el lunes con entradas a 3,50 euros en toda España.