A bordo de la aeronave viajaban Perla Costanza Álvarez, Sandy García, María Guzmán y Yuliza Figueredo, además del piloto Mehmet Cankaya. Según el comunicado de la alcaldía de Condoto divulgado este domingo, las cuatro mujeres habían permanecido durante la semana en el municipio desarrollando una brigada de salud con especialistas en beneficio de la comunidad condoteña.
La avioneta había despegado del aeropuerto Mandinga de Condoto con destino a Guaymaral cuando, en algún punto del trayecto, se perdió la comunicación con la tripulación. El punto del último contacto se ubicaría a unas 33 millas del VOR de Pereira, una referencia de navegación aérea usada para orientar el tránsito de aeronaves en esa región del Eje Cafetero.
Tras la pérdida de contacto, la Aeronáutica Civil activó los protocolos de Búsqueda y Salvamento (SAR). "De inmediato, la Dirección Técnica de Investigación de Accidentes de la Aeronáutica Civil activó los protocolos de Búsqueda y Salvamento (SAR), con el despliegue de equipos especializados en la zona", indicó la alcaldía de Condoto en su comunicado.
Las condiciones climáticas complicaron el operativo durante las primeras horas. La gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba-Curi, explicó que las labores de rastreo se vieron limitadas por las precipitaciones en la zona montañosa donde se perdió el rastro de la aeronave.
"La búsqueda ha estado limitada por las intensas lluvias en la zona. A primera hora de la mañana, con mejoría de las condiciones meteorológicas, se podrá retomar la búsqueda aérea liderada por la Aeronáutica Civil", señaló la gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba-Curi.
La mandataria departamental destacó además el acompañamiento de las comunidades indígenas y afrodescendientes que habitan el sector del Tatamá, así como de las autoridades locales, en las labores de apoyo al rastreo. El alcalde de Condoto, Gustavo Elías Hincapié Mosquera, mantiene comunicación permanente con las autoridades aeronáuticas y los organismos de socorro para verificar el avance del operativo, según el comunicado municipal.
El cerro Tatamá, en el límite entre los departamentos de Chocó, Risaralda y Valle del Cauca, es un macizo de selva húmeda tropical con altitudes que superan los 4.000 metros, condición que dificulta las operaciones de búsqueda de aeronaves en esta zona del país. La región ha registrado en años recientes emergencias que ponen a prueba a los organismos de socorro; en marzo de este año, un sismo en Pereira dejó víctimas y complicó las labores de rescate, como relató el caso del padre que buscó cuatro días entre los escombros a su hijo.
"Hacemos votos, de todo corazón, por encontrarles con prontitud para que pueda retornar a sus familias. No cesaremos en su búsqueda!", manifestó la gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba-Curi.
