El movimiento llevaba semanas dándose por hecho. Ter Stegen, portero titular del Barcelona durante más de una década, perdió peso en el proyecto deportivo tras las lesiones de sus últimas temporadas y la irrupción de Joan García como primer guardameta. Su salida, en forma de cesión, se había convertido en una prioridad para el club catalán de cara a aliviar su masa salarial y cumplir con los límites de coste de plantilla que fija LaLiga en aplicación de sus normas de control económico, un mecanismo que restringe el gasto de cada club en función de sus ingresos.
El Ajax encontró en Ter Stegen una oportunidad reforzada por un factor añadido: la presencia en el banquillo neerlandés de Míchel, el técnico que dirigió al alemán durante su cesión en el Girona en la segunda mitad de la pasada temporada. Aquella experiencia, en la que Ter Stegen recuperó protagonismo tras un largo periodo de baja, habría sido determinante para que el jugador viera con buenos ojos reencontrarse con el mismo entrenador, esta vez en la Eredivisie.
Según ese mismo medio, el acuerdo entre Barcelona y Ajax por las condiciones de la cesión está cerrado desde hace días. El club culé habría aceptado asumir la mayor parte del salario del portero, mientras que la entidad neerlandesa correría con el resto, una fórmula habitual en las cesiones de futbolistas con contratos elevados que buscan minutos fuera de su club de origen. El escollo, sin embargo, no estaría en el reparto salarial entre clubes, sino en un aspecto fiscal que afectaría directamente a la situación tributaria personal del guardameta.
Un flanco tributario que ni el jugador explica
La fiscalidad de los futbolistas extranjeros que se trasladan a los Países Bajos se rige por un régimen específico para trabajadores altamente cualificados, conocido como '30% ruling', que permite exenciones parciales sobre la renta durante un periodo determinado, con condiciones que se han endurecido en los últimos años. No consta con precisión cuál sería el punto exacto de fricción en el caso de Ter Stegen, y el material disponible no detalla la naturaleza concreta del obstáculo tributario que estaría demorando la firma.
Según Mundo Deportivo, en el Ajax están sorprendidos por el desarrollo de la situación: no entienden la demora en los términos que afectan al futbolista, sobre todo porque este no estaría ofreciendo ningún tipo de explicación al respecto. El club neerlandés había asumido como prácticamente resuelto un fichaje que considera estratégico para reforzar su portería de cara a la temporada 2026-2027, tanto en la Eredivisie como en la competición europea.
Mientras estos detalles permanecen sin resolver, Ter Stegen ha continuado entrenando con normalidad en las instalaciones del Barcelona desde el inicio de la pretemporada, a sabiendas de que su futuro pasa por Ámsterdam. El guardameta, que no cuenta todavía con el alta médica completa tras las lesiones que lo mantuvieron alejado buena parte de las dos últimas temporadas, se incorporó a la pretemporada culé pese a saber que hará las maletas rumbo al Ajax.
El calendario añade presión. El Ajax disputa este viernes en Serbia la ida de la eliminatoria previa de la Conference League ante el Vojvodina, un doble enfrentamiento a ida y vuelta.
No existe, de momento, una fecha límite fijada por el Ajax para dar por rota la negociación, y el interés de ambas partes se mantiene formalmente en pie. Sin embargo, el club neerlandés ha deslizado que el acuerdo actual no se prolongará de forma indefinida durante todo el mercado de verano: según el mismo medio, la operación tiene en estos momentos las mismas opciones de concretarse que de romperse. El mercado estival en España se cierra el 1 de septiembre, un plazo dentro del marco general fijado por la UEFA y las federaciones nacionales.
La operación recuerda a otros procesos de salida complicados de futbolistas con contratos elevados en el fútbol español, donde aspectos fiscales o de residencia han retrasado o incluso frustrado traspasos que parecían resueltos en lo estrictamente deportivo, cuando la diferencia entre el acuerdo deportivo y el cierre administrativo definitivo se dilató por cuestiones ajenas al terreno de juego.
Ni el Barcelona ni el Ajax han ofrecido declaraciones oficiales sobre el estado de la negociación, y tampoco ha trascendido una posición pública de Ter Stegen o su representación legal sobre los motivos del retraso. La discreción de las partes dificulta precisar si el obstáculo es de naturaleza técnica y resoluble en plazo breve o si responde a exigencias del jugador que podrían complicar el desenlace.
Con el partido europeo en el horizonte inmediato, se espera que la situación se aclare en los próximos días. De confirmarse la ruptura, el Barcelona debería buscar una salida alternativa para un futbolista sin sitio en el proyecto de Hansi Flick, mientras que el Ajax tendría que activar un plan alternativo en el mercado de porteros. De resolverse los flecos fiscales, Ter Stegen podría convertirse en jugador del Ajax reencontrándose con Míchel en una liga distinta a la que ambos compartieron meses atrás en Girona.

