El origen de ese compromiso se remonta a un episodio concreto vivido durante el rodaje del documental 'Running the Sahara', en una zona rural de Zambia. Damon acompañó a una niña en su trayecto diario para recoger agua al salir de clase, un recorrido que, según relató el propio actor en el podcast ReThinking, presentado por Adam Grant, terminó de cambiar su manera de entender la pobreza.
Durante el trayecto, comunicándose a través de un traductor, el actor le preguntó a la menor si aquel lugar era donde deseaba vivir de mayor. Ella respondió que quería trasladarse a Lusaka, la capital del país, y convertirse en enfermera. Fue después, ya de regreso, cuando Damon comprendió la dimensión real de la conversación: sin un pozo cercano a su vivienda, la niña habría tenido que dedicar buena parte del día a recoger agua en lugar de acudir a la escuela.
Ese mismo año, Damon fundó H2O Africa Foundation, una organización inicialmente orientada a dar visibilidad al problema del acceso al agua y al saneamiento en el continente africano, ligada en su origen al propio proyecto cinematográfico que la vio nacer. Con el tiempo, el actor constató que la concienciación pública no bastaba: hacían falta financiación, conocimiento técnico y proyectos sostenibles en el tiempo.
El punto de inflexión llegó en 2008, cuando conoció al ingeniero especializado en agua y saneamiento Gary White durante la Iniciativa Global Clinton. De aquel encuentro surgió una colaboración que transformó la iniciativa inicial en una organización de mayor alcance, con Damon implicado de forma directa en su funcionamiento y no solo como imagen pública de la causa.
Nacido en 1970 en Massachusetts, Damon había tenido ya contacto con situaciones de pobreza en países en desarrollo durante viajes realizados junto a su madre antes de alcanzar la fama con películas como 'El indomable Will Hunting', escrita junto a Ben Affleck. Esa sensibilidad, según su propio relato, encontró en Zambia el episodio concreto que la convirtió en proyecto sostenido.
Según los datos difundidos por la propia organización, más de 92 millones de personas habrían sido alcanzadas por su trabajo desde que comenzó a operar hace veinte años, una magnitud que la entidad presenta como el resultado acumulado de proyectos de acceso al agua potable y saneamiento en distintos países.
El recuerdo de aquella niña que quería estudiar para enfermera sigue siendo, en palabras del propio actor, una de las historias que mejor resumen el porqué de su implicación: un pozo situado a pocos metros de una vivienda puede significar, además de agua, tiempo para ir a clase y la posibilidad de un futuro distinto.
Mientras su carrera cinematográfica continúa activa, con proyectos como la serie 'El problema final', rodada en Lloret de Mar, la faceta filantrópica de Damon se ha consolidado como una parte estable de su trayectoria pública, veinte años después de aquel viaje que, según su propio testimonio, cambió el rumbo de su vida.

