El coste de financiación del Estado tocó máximos en el otoño de 2023, cuando el bono español a diez años llegó a superar el 4% en el mercado secundario, arrastrado por la subida de tipos del BCE. Desde el inicio del ciclo de bajadas en junio de 2024, la prima de riesgo española —el diferencial frente al bono alemán— se ha estrechado de forma sostenida, situándose en niveles no vistos desde antes de la crisis de deuda de 2012.
Una demanda que dobla la oferta
La ratio de cobertura, que mide cuántas veces la demanda supera el importe adjudicado, se situó por encima de 2,2, el nivel más alto del ejercicio. El dato refleja el apetito de los inversores institucionales por la deuda española en un momento de desinflación, y permite al Tesoro cubrir su programa de emisión anual en condiciones más favorables que las previstas a comienzos de año.
El bono, por debajo del 3%
El tipo marginal de la subasta quedó por debajo del 3%, frente a registros próximos al 3,4% en las colocaciones equivalentes de hace un año. La rebaja abarata el servicio de la deuda, una de las mayores partidas del presupuesto del Estado, y libera margen fiscal a medio plazo si la tendencia se consolida.
El efecto de la política monetaria
La expectativa de que el BCE rebaje el precio del dinero en julio, tras confirmarse el IPC de mayo en el 1,8%, ha presionado a la baja las rentabilidades de la deuda en toda la eurozona. Los mercados de futuros descuentan un recorte de 25 puntos básicos que situaría la facilidad de depósito en el 1,75%, lo que se traslada de forma anticipada al coste de financiación de los Estados.
La prima de riesgo, en mínimos
El diferencial del bono español frente al alemán a diez años cotiza en el entorno de los 70 puntos básicos, lejos de los más de 600 que llegó a alcanzar en 2012. La convergencia se apoya en un crecimiento del PIB por encima de la media de la eurozona y en una inflación contenida, factores que las agencias de calificación han citado en sus últimas revisiones de la deuda española.
Las claves
El Tesoro adjudicó 5.750 millones de euros en obligaciones a diez años, según el resultado de la subasta.
La ratio de cobertura superó 2,2 veces el importe colocado, la más alta de 2026.
El tipo marginal quedó por debajo del 3%, frente a cerca del 3,4% un año antes.
La prima de riesgo española cotiza en torno a 70 puntos básicos, mínimos desde antes de 2012.
«La desinflación y el giro del BCE han devuelto a la deuda española a un terreno que no pisaba desde antes de la crisis del euro»
— Boletín de mercados del Tesoro Público

