El ingreso de Jorge en Eton no es un hecho aislado dentro de la tradición de la familia real británica. Tanto su padre, el príncipe Guillermo, como su tío, el príncipe Enrique, cursaron sus estudios secundarios en este mismo centro, fundado en 1440 por el rey Enrique VI con el propósito original de ofrecer educación gratuita a setenta niños pobres, un objetivo que con los siglos derivó en su contrario: uno de los internados más exclusivos y caros del mundo. El colegio, de carácter privado y solo para varones, combina un currículo académico exigente con actividades como el remo, el críquet y el peculiar «Eton wall game», un deporte propio del centro que se remonta al siglo XIX.
La institución ha educado históricamente a buena parte de la élite política y social británica. Según los registros del propio colegio, de sus aulas han salido veinte primeros ministros del Reino Unido, entre ellos David Cameron y Boris Johnson y, más atrás en el tiempo, el propio Robert Walpole, considerado el primer jefe de Gobierno británico en sentido moderno. Esa condición de cantera de dirigentes ha alimentado durante décadas el debate británico sobre la movilidad social y la reproducción de privilegios de clase.
No es solo la política la que ha nutrido su prestigio. Por las aulas de Eton han pasado también actores de reconocimiento internacional como Hugh Laurie, Tom Hiddleston y Eddie Redmayne, este último compañero de generación del propio príncipe Guillermo. La combinación de linaje aristocrático, poder político y proyección cultural ha convertido al internado en un símbolo recurrente del imaginario sobre la clase alta británica, con reflejo en series y películas.
La decisión de escolarizar a Jorge en Eton se conoció públicamente en junio de 2026. El heredero de segunda generación cambia de centro tras completar su etapa en Lambrook School, el colegio privado mixto donde había cursado primaria junto a sus hermanos, la princesa Carlota y el príncipe Luis. A diferencia de Eton, Lambrook admite alumnado femenino y no exige régimen de internado, por lo que el paso a Berkshire supone también la primera separación prolongada de Jorge respecto al núcleo familiar diario.
El régimen que ofrece Eton permite a los alumnos residir en el centro durante la semana lectiva, en las denominadas «houses» o casas, cada una con un tutor responsable de un grupo de estudiantes. Esta estructura, común en la educación secundaria privada británica desde el siglo XIX, busca fomentar la autonomía del alumno al tiempo que mantiene una supervisión académica y personal estrecha.
La cobertura de la jornada, con la presencia de Guillermo y Catalina acompañando a su hijo hasta la puerta del colegio, se enmarca en la política habitual de la Casa Real británica de limitar la exposición pública de los hijos menores del príncipe de Gales, salvo en hitos puntuales como el primer día de curso. La discreción se ha reforzado en los últimos años tras el diagnóstico de cáncer de Catalina, hecho público en marzo de 2024 y del que la propia princesa confirmó su remisión en enero de 2025.
Un precedente familiar en 1995
El precedente más directo de esta transición generacional es el del propio Guillermo, quien ingresó en Eton en 1995, tras el divorcio de sus padres, Carlos y Diana de Gales, en un contexto mediático considerablemente más hostil que el actual. Los biógrafos reales han señalado en numerosas ocasiones que aquella etapa escolar sirvió de refugio relativo para el entonces joven príncipe frente a la intensa persecución de la prensa sensacionalista de los años noventa. La atención sobre la escolarización de Jorge previsiblemente será mínima en términos de cobertura cotidiana, en línea con el acuerdo tácito que la prensa británica mantiene con la Casa Real para no fotografiar ni entrevistar a los menores de la familia durante su etapa escolar, un pacto informal que se remonta a los tiempos de Diana de Gales.
El trasfondo del debate sobre la educación de élite
La cuestión de la educación privada de élite y su relación con la desigualdad social sigue siendo objeto de debate político en el Reino Unido. El Gobierno laborista de Keir Starmer, en el poder desde julio de 2024, eliminó la exención del IVA para las matrículas de colegios privados, medida en vigor desde enero de 2025 y que ha encarecido el acceso a centros como Eton. El Tesoro británico ha defendido la reforma como parte de su estrategia de financiación de la educación pública, sosteniendo que los ingresos adicionales se destinan a reforzar las plantillas docentes en la escuela estatal.
Desde sectores conservadores y desde asociaciones de colegios privados se ha criticado esa misma medida por considerar que penaliza a familias que hacen un esfuerzo económico para acceder a una educación que consideran de mayor calidad. El debate no afecta directamente al caso de Jorge, cuya escolarización se financia con recursos privados de la familia real, pero sí ilustra el trasfondo social en el que se inscribe la noticia.
Con el arranque de este curso, Jorge inicia un ciclo de secundaria que en el sistema británico se prolonga habitualmente hasta los 18 años, momento en que los alumnos afrontan los exámenes A-Level que condicionan el acceso a la universidad. El paso por Eton sitúa así al heredero de segunda generación en la misma senda educativa que recorrió su padre tres décadas atrás, ahora bajo un escrutinio mediático más contenido y sujeto a los pactos de discreción con la prensa que rigen la vida de los menores de la Casa Real.

