El reportaje describe a Caja Negra SV como un sitio sin firma editorial identificable, dedicado a difundir contenido contra voces críticas del oficialismo. Según El Faro, personas con relación laboral o contractual a través de Mys Capital y de otras empresas vinculadas a Castro habrían estado detrás tanto de su creación como de su funcionamiento.
El señalamiento recae sobre quien conduce el Salón Azul desde que Nuevas Ideas obtuvo la mayoría calificada de las 60 curules de la Asamblea. Bajo la presidencia de Castro, el pleno ha tramitado en las últimas semanas la prórroga 55 del régimen de excepción y la ampliación del plazo para el pago del aguinaldo.
El Salvador no es ajeno a episodios de propaganda digital anónima dirigida contra sectores críticos de los Órganos Ejecutivo y Legislativo. Organizaciones de sociedad civil y gremios de periodistas han documentado en años recientes campañas coordinadas en redes sociales, con perfiles sin identidad verificable, que difunden señalamientos contra medios de comunicación, defensores de derechos humanos y opositores, un patrón caracterizado por plataformas de verificación como desinformación organizada.
El Código Penal salvadoreño contempla los delitos de difamación y calumnia, mientras que la Constitución garantiza la libertad de expresión y de prensa en su artículo 6. No existe en el país una ley que obligue a identificar a los responsables de medios digitales o portales de noticias, lo que deja sin encaje jurídico claro a sitios como el señalado, que operan sin registro editorial visible ni responsables conocidos.
La Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos ha advertido en informes previos sobre el hostigamiento digital hacia periodistas y voces críticas en el país. El antecedente más próximo es el reportaje de 2021 del propio El Faro sobre el uso del programa espía Pegasus en teléfonos de periodistas salvadoreños, caso que derivó en una demanda de la organización ante tribunales de Estados Unidos y que marcó la relación entre el medio y el Órgano Ejecutivo.
Castro, además de presidir la Asamblea, es una de las figuras de mayor peso dentro de la bancada de Nuevas Ideas, partido que concentra la mayoría de las 60 curules del hemiciclo. Su gestión al frente del Legislativo ha incluido decisiones administrativas y presupuestarias, como el reciente aval de la Comisión de Hacienda a un préstamo de $50 millones del Banco Interamericano de Desarrollo para el censo económico.