Ulloa reconoció la fortaleza institucional de Uruguay para atender sus propios desafíos, pero expresó la disposición de El Salvador a compartir su experiencia en caso de existir una solicitud. El vicepresidente explicó que el país ha abierto sus políticas y estrategias de seguridad a delegaciones extranjeras interesadas en conocerlas de primera mano, facilitando espacios de intercambio con equipos especializados.
Esa apertura se ha convertido en un elemento recurrente de la proyección exterior del Órgano Ejecutivo bajo el régimen de excepción, vigente desde marzo de 2022 y prorrogado de forma mensual por la Asamblea Legislativa. Durante ese periodo, Casa Presidencial ha recibido a distintas delegaciones extranjeras interesadas en el modelo de seguridad aplicado en el país.
Sanguinetti, quien gobernó Uruguay en dos periodos entre 1985 y 2000, recordó el proceso histórico atravesado por El Salvador y señaló que esa experiencia ha generado un creciente interés en su país. El expresidente destacó además los niveles de aprobación registrados por el Gobierno salvadoreño en mediciones regionales, sin que el encuentro precisara cifras de esas mediciones.
El senador Ojeda, por su parte, expresó su interés en conocer con mayor profundidad la experiencia salvadoreña, en particular los avances en seguridad y su relación con otras áreas de desarrollo. Señaló que la reducción de la violencia ha despertado interés por conocer también los avances del país en crecimiento económico, educación, tecnología y salud.
El intercambio se inscribe en la estrategia del Órgano Ejecutivo de presentarse como referente regional en distintos frentes, desde la seguridad hasta la economía digital. En paralelo a este tipo de encuentros, el país ha promovido su imagen como hub de innovación y comercio y ha subrayado el crecimiento de sectores productivos como el farmacéutico, que según cifras citadas por el Órgano Ejecutivo generó más de 6,000 empleos directos en 2025.
Los vínculos entre El Salvador y Uruguay se han movido históricamente por los canales diplomáticos regulares del sistema interamericano, sin encuentros de alto perfil previos sobre seguridad entre altos funcionarios de ambos gobiernos. El interés uruguayo se suma al de otras delegaciones internacionales que en los últimos años han visitado el país para observar las políticas de seguridad aplicadas durante el régimen de excepción.
El encuentro, según el balance ofrecido tras la reunión, reafirmó la importancia del diálogo político y del intercambio de experiencias como herramientas para fortalecer los vínculos entre naciones.

