“Madrugada movida: hace unas pocas horas autoricé un bombardeo muy importante y estratégico. En el transcurso de la mañana daré los respectivos detalles”, escribió De La Espriella en su cuenta de la red social X, donde también anunció que publicaría un video del operativo. El mensaje, cargado de referencias de campaña y religiosas —“¡Bienvenidos a la Patria Milagro!”, “¡Que viva Cristo Rey!”—, no precisó en ese momento el objetivo ni la localización exacta del bombardeo mencionado.
"Y acabo de terminar la exitosa operación BOSUR-KRATOS. En un rato, publicaré vídeo de la misma. ¡Bienvenidos a la Patria Milagro! ¡Firme por la Patria!", Abelardo De La Espriella, presidente de la República.
Varios uniformados permanecieron en alistamiento durante la madrugada para ejecutar las operaciones dispuestas por la Casa de Nariño. La intervención se habría concentrado en Santa Fe y San Bernardo, dos sectores del centro de Bogotá señalados de forma recurrente por autoridades y comerciantes como focos de microtráfico, hurto y economías ilegales a pocas cuadras de la sede presidencial, el Congreso de la República y la Alcaldía Mayor.
La llamada Megatoma de Bogotá habría iniciado hacia la 1:00 de la madrugada. Se espera que en las próximas horas se realice un consejo de seguridad entre el Gobierno nacional y el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, bautizado como 'El Milagro de Bogotá', en el que se entregarían de manera oficial las cifras del operativo, previstas hacia las 11:00 de la mañana de este miércoles.
El congresista Daniel Briceño fue uno de los primeros en pronunciarse y calificó la intervención de gran noticia en dos barrios de alta complejidad. "El centro de la ciudad retrocedió en los últimos siete años por el abandono y la falta de autoridad. Los vecinos y comerciantes de estas zonas estaban desesperados. No pueden seguir existiendo ollas y lugares del crimen a pocos metros de la Casa de Nariño, el Congreso y la Alcaldía de Bogotá", comentó, atribuyendo la situación a administraciones anteriores.
El anuncio presidencial se enmarca en un discurso de mano dura que De La Espriella ha sostenido desde el inicio de su mandato, en el que ha responsabilizado a la gestión de Gustavo Petro por el deterioro del orden público, como reiteró en declaraciones recientes en las que afirmó no haber llegado a la Presidencia para agradarles a los mismos de siempre. La intervención ocurre, además, cuando el mandatario ha pedido márgenes de tiempo frente a las críticas por los resultados de seguridad, al sostener que no se le puede exigir resolver en tres meses el desastre de cuatro años.
La competencia sobre la seguridad en Bogotá recae de manera compartida entre la Alcaldía Mayor, a través de la Secretaría de Seguridad y la Policía Metropolitana, y el Gobierno nacional, que coordina a la Fuerza Pública. Las megaintervenciones en zonas de criminalidad persistente tienen antecedentes en la capital: en 2016, bajo la alcaldía de Enrique Peñalosa, la demolición y copamiento del sector conocido como el Bronx concentró un despliegue similar de uniformados en pleno centro, con cifras oficiales entregadas en consejos de seguridad posteriores.
El consejo de seguridad previsto con el alcalde Galán sería el escenario en el que se oficializarían las cifras de la operación Bosur-Kratos: número de capturados, cargos imputados y alcance del bombardeo mencionado por De La Espriella, que al momento del anuncio no habían sido detallados.

