El acto inaugural incluyó presentaciones artísticas y una fiesta en la cancha, además de la interpretación del himno nacional a cargo de Alejandra Duarte. La organización reseñó que la jornada "permitió apreciar otra dimensión del fútbol regional: su capacidad para reunir familias, fortalecer la identidad local y dinamizar la actividad económica alrededor de los escenarios deportivos".
El torneo reúne equipos de distintos departamentos, entre ellos Racing Club Fusagasugá, Guajira Fútbol Club, León OP10, Inter de Santander, Zipa Fútbol Club, Caquetá Club Deportivo y Huila Fútbol Club. La estructura contempla una primera fase de todos contra todos, tras la cual los dos mejores equipos disputarán una final ida y vuelta para definir al campeón de esta primera edición.
Carlos Sánchez, quien militó en el fútbol profesional colombiano y vistió la camiseta de la Selección Colombia, explicó que la idea comenzó a gestarse hace más de tres años, cuando todavía jugaba en Santa Fe. El exvolante relató las dificultades iniciales para consolidar la confianza en torno a una apuesta distinta a la estructura tradicional del fútbol nacional.
"Hace más o menos tres años largos venimos trabajando en esto, cuando todavía jugaba en Santa Fe. Arrancamos el proyecto y ha sido difícil que la gente confíe, porque la gente a lo novedoso le tiene temor. Desde mi lugar, debo aplaudir la valentía que he tenido, porque mucha gente cree que me estoy 'enfrentando a.', y yo no lo veo así", Carlos Sánchez, impulsor de la Liga El Dorado.
El exjugador insistió en que su intención no es competir contra las estructuras existentes del fútbol colombiano, sino abrir un espacio complementario para zonas donde la oferta de competencias organizadas es limitada. Minutos antes del pitazo inicial en Zipaquirá, describió la expectativa que le generaba ver el proyecto materializado.
"Imagínate la ansiedad que tengo, y la emoción que tengo, de ver a las futuras generaciones corriendo en esta cancha, maravillosa, y me quedo corto en palabras realmente", Carlos Sánchez.
Desde la organización del torneo se destacó que el propósito trasciende lo estrictamente deportivo. Según la Liga El Dorado, cada niño que se identifica con los colores de su equipo, cada familia que encuentra un espacio de encuentro y cada pequeño comerciante que participa de una jornada deportiva representan parte del impacto que el proyecto aspira a multiplicar en las regiones del país.
La propuesta se suma a un calendario futbolístico colombiano donde la Liga BetPlay Dimayor concentra la atención mediática, mientras clubes de menor tamaño como los que disputaron recientemente el encuentro en el que Cúcuta venció 1-0 a Nacional continúan luchando por visibilidad en categorías inferiores. La Liga El Dorado, en ese contexto, se plantea como una vía alterna para destacar el talento regional fuera de los circuitos tradicionales.
