El cruce se originó cuando el vicepresidente se pronunció ante medios de comunicación para cuestionar la herencia económica de la administración anterior, a la que atribuyó una lógica de decrecimiento que, a su juicio, no tendría cabida en la gestión actual.
"Fresco que en la Patria Milagro no seguiremos su estúpida receta: derroche, aumento en el déficit fiscal, corrupción y sobreendeudamiento. No hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista", afirmó el vicepresidente Restrepo.
Petro reaccionó reivindicando las cifras de empleo, pobreza e ingreso per cápita que, según su versión, ubicarían a su mandato entre los de mejor desempeño social del siglo. El expresidente apropió el calificativo de su contradictor para responder.
"Mi estúpida receta obtuvo la más alta tasa de empleo, la menor tasa de hambre y de pobreza del siglo XXI, de los más altos niveles de ingreso per cápita en el último trimestre de gobierno de toda la historia de Colombia", respondió el exmandatario.
Más allá de la réplica, Petro extendió un ofrecimiento al gobierno vigente: respaldo desde la oposición para lo que denominó un gran acuerdo por el progreso equitativo del país. El exmandatario sostuvo que el modelo que produjo esos resultados consistió en reducir el peso de la extracción de hidrocarburos para fortalecer la industria, el comercio y el turismo, y argumentó que priorizar la transformación productiva por encima de las materias primas eleva de manera automática el empleo y la productividad.
El pulso en torno a la transición energética y la dependencia fiscal del petróleo marcó buena parte de la agenda legislativa y de los debates de control político durante el mandato de Petro. El enfrentamiento entre los dos jefes de Estado no es inédito en la historia reciente: ocurrió entre Álvaro Uribe y Juan Manuel Santos a partir de 2012, cuando el expresidente convirtió la crítica a su sucesor en eje de su actividad política desde la oposición.
Las cifras que ambos sectores invocan provienen de las mediciones periódicas del DANE sobre empleo y pobreza, los indicadores que suelen citarse para respaldar lecturas contrapuestas del desempeño económico. El propio Petro señaló además que la actual administración ha deteriorado sectores como el de vivienda e hidrocarburos, un argumento que usó para contrastar su balance con el del gobierno de De La Espriella, cuya gestión económica concentra buena parte de la disputa reflejada también en medidas de consumo como la cancelación directa del servicio de celular sin ofertas de retención.
La propuesta de acuerdo planteada por Petro queda en el terreno público tras la confrontación verbal que ha sido constante entre las dos administraciones. "Le propongo mi apoyo desde la oposición para hacer un gran acuerdo por el progreso equitativo de Colombia", escribió el expresidente al cerrar su respuesta.

