La boya de Mahón, en Menorca, también batió su propio récord: 32,36 ºC el 8 de agosto a las 17:00 horas. Ese sensor, instalado en 2021, no había registrado hasta ahora una cifra tan elevada. Con la excepción de la boya de Valencia, todas las estaciones de la cuenca Levantino-Balear superaron este verano sus máximos históricos de temperatura del agua, según el organismo.
La diferencia térmica con el resto del litoral resulta llamativa: los 33 ºC de la Dragonera superan en cinco grados los 28,84 ºC registrados en Cabo de Gata (Almería), con récord el 19 de agosto, y en diez grados los 23,13 ºC de Estaca de Bares (La Coruña). La brecha ilustra el contraste entre el Mediterráneo occidental y el Atlántico gallego, tradicionalmente más frío por la influencia de corrientes profundas y afloramientos costeros.
La ola de calor marina no se limitó a Baleares. La boya costera de Tarragona alcanzó 30,7 ºC el 9 de agosto, su valor más alto desde que cuenta con sensor en 2013, marca que también supuso un récord para el conjunto de la Red Costera. La de Barcelona tocó 30,5 ºC ese mismo día, y la de Cabo de Palos (Murcia) marcó 29,77 ºC el 21 de julio, según Puertos del Estado.
En el norte peninsular, la boya de Pasaia II, en Guipúzcoa, registró 28,4 ºC el 23 de junio, un valor récord para una estación instalada en 2022, y la de Bilbao-Vizcaya alcanzó los 25,27 ºC el 12 de agosto. Incluso el Atlántico gallego batió marcas, aunque con temperaturas mucho más bajas: la boya de Cabo Silleiro llegó a 21,55 ºC el 30 de agosto.
De 28,4 ºC de media en julio de 2025
El precedente inmediato se remonta a 2025, cuando el Mediterráneo en la zona de Baleares registró una temperatura media superficial de 28,4 ºC durante julio, casi cinco grados por encima del promedio del periodo 1982-2015. Aquel año, según el Sistema de Predicción y Observación Costero de Baleares (Socib), no solo se batieron récords en superficie, sino que se detectó un aumento inédito del contenido de calor en capas más profundas, con una tendencia especialmente intensa a 500 metros.
Los especialistas denominan ola de calor marina al periodo en que la temperatura del agua supera durante más de cinco días consecutivos el umbral del 90% de los registros históricos para esa zona. El año de referencia era 2022, con 232 días de estos episodios en el archipiélago balear, una cifra que los datos de este verano podrían superar, aunque el material no precisa el cómputo final de 2026.
El Indicador de Clima Marino de temperatura del agua que elabora Puertos del Estado a partir de las boyas sitúa el verano de 2026 entre los más cálidos del periodo representado, con valores superiores a las medias climáticas en prácticamente todos los meses estivales. Según el organismo, a este resultado han contribuido especialmente los datos de las cuencas Levantino-Balear y Noratlántica, que concentran los mayores registros y los valores récord de toda la red.

