Según lo expuesto por Hernández Bonnet en el programa Blog Deportivo de Blu Radio, existiría una condición del promotor encargado de organizar los partidos en territorio estadounidense: que James Rodríguez figure entre los convocados de la Tricolor. "Hay de por medio una exigencia por parte del promotor de los partidos en Estados Unidos. Para Colombia tiene que estar algún jugador en particular: James Rodríguez", afirmó el periodista. De confirmarse, la exigencia respondería a una lógica de mercadeo deportivo en la que la presencia de figuras reconocidas incide en la venta de boletería y en los derechos de transmisión.
Carlos Antonio Vélez, en su programa Planeta Fútbol de Win Sports, cuestionó que un jugador sin actividad competitiva pueda ser llamado por presión comercial. "¿Y entonces? No tiene equipo, no está jugando. ¿Y entonces hay que llamarlo? Porque, como los promotores lo exigen, esa también es una manera de justificar una convocatoria y seguir con el club de amigos", sostuvo el comentarista.
El comentarista se refirió también a la permanencia de Lorenzo al frente de la Selección y expresó la expectativa de que el entrenador convoque según el rendimiento reciente. "Porque también hay una esperanza, porque como este señor se queda, por ahí le da un ataque de decencia y llama a los que tenga que llamar, a los que estén mejor. Ahí uno lo miraría con un atisbo de respeto", añadió.
Vélez enmarcó la discusión en términos de prioridades. "Me pregunto, y cualquier normal se preguntaría: ¿esto es un negocio? Y la respuesta es que pareciera que sí. Pero si esta afirmación llegara a ser cierta, y jugáramos partidos contra Perú y México, quiere decir que primero está el negocio que el deporte", reflexionó. A su juicio, la Federación no modificará ese esquema porque los promotores "apelan a lo que funcione en el mercado", y advirtió que, de continuar así, el combinado nacional seguiría "condenado al fracaso".
El comentarista planteó además un escenario alternativo de negociación. "Si yo fuera presidente de la Federación, les diría a esos promotores: no, yo le puedo garantizar un equipo con algunos de los jugadores que estuvieron en el Mundial 2026, los que estén en mejor condición, pero también tengo que aprovechar esta oportunidad para llevar jugadores nuevos (.) si usted me acepta esas condiciones, hacemos el negocio. Si no, tranquilo, cambio a Perú por Nicaragua, y a México por cualquiera, porque al fin y al cabo jugamos contra los mismos", expuso.
James Rodríguez, capitán de la Tricolor y figura desde el Mundial de Brasil 2014, ha sido blanco de críticas tras el Mundial 2026 y actualmente se encuentra sin club, situación que en el fútbol profesional suele traducirse en pérdida de ritmo competitivo y que dificulta un llamado por mérito estrictamente deportivo. El volante es uno de los jugadores más mediáticos del país, lo que explica su valor comercial para eventos organizados fuera del calendario oficial.
Una decisión que, por reglamento, corresponde solo al cuerpo técnico
La normativa de la FIFA reconoce la potestad exclusiva del cuerpo técnico de cada selección para definir sus convocatorias, sin que terceros —incluidos los promotores de partidos amistosos— tengan facultad formal sobre esa decisión. Cualquier condicionamiento comercial, de existir, operaría por fuera del marco reglamentario, en el terreno de las negociaciones contractuales entre la federación y la empresa organizadora, un ámbito que rara vez se hace público.
La injerencia de intereses comerciales en los amistosos no es inédita en el fútbol latinoamericano. Las giras fuera del calendario FIFA en mercados como Estados Unidos —donde reside una amplia diáspora colombiana e hispana— dependen de acuerdos con promotores privados que buscan maximizar el atractivo del evento, lo que en ocasiones ha derivado en tensiones sobre la presencia de figuras más allá de su estado de forma. En la propia selección colombiana, la convocatoria de jugadores con gran arraigo popular pero rendimiento cuestionado ha alimentado en el pasado debates sobre el peso de la opinión pública frente a los criterios técnicos.
Hasta el momento, la Federación Colombiana de Fútbol no se ha pronunciado públicamente sobre la existencia de esa condición ni sobre los términos comerciales pactados con los promotores en Estados Unidos. Tampoco lo han hecho el cuerpo técnico de Lorenzo ni el entorno de James Rodríguez, por lo que la versión permanece en el terreno de lo no confirmado oficialmente por ninguna de las partes involucradas.
De cara a septiembre y octubre, cuando se disputarían los amistosos mencionados, la atención estará puesta en la lista oficial que publique Néstor Lorenzo y en si James Rodríguez figura o no en ella. Esa decisión permitirá contrastar con hechos las versiones que hasta ahora solo han circulado en el terreno de la especulación periodística y la opinión de los comentaristas.
