Krack evitó dar plazos sobre el anuncio que aguarda buena parte del paddock: la renovación de Alonso. «Estamos trabajando en ello, confiamos en encontrar una buena solución para todos. El problema no es la fecha», declaró, en una respuesta que ni confirma ni descarta la continuidad del piloto de Oviedo, pero que sí traslada la voluntad del equipo de seguir negociando. El propio ingeniero enmarcó el asunto como una cuestión de encontrar el acuerdo adecuado «para todos», más que de fijar una fecha en el calendario.
El contrato de Alonso con Aston Martin expira al término de la temporada 2026. El asturiano llegó a la escudería en 2023 procedente de Alpine y desde entonces ha sido pieza central del proyecto liderado por el propietario del equipo, Lawrence Stroll, que ha impulsado una nueva fábrica en Silverstone y la llegada de Honda como proveedor de motores para el ciclo abierto en 2026, en sustitución de Mercedes.
La cuestión de la continuidad cobra una dimensión particular por la trayectoria del piloto: Alonso, nacido en julio de 1981, es el más veterano de la parrilla actual y uno de los pocos casos en la historia reciente de la categoría de un competidor de primer nivel que sigue en activo pasados los 40 años. Su regreso a la Fórmula 1 en 2021, tras dos temporadas fuera, ya rompió con la tendencia de retirada de la mayoría de pilotos a esa edad.
En el plano deportivo, el AMR26 llega a Monza con un diagnóstico poco favorable. Desde Honda, proveedor del motor desde el inicio de temporada, advirtieron de que las características del circuito milanés —un trazado de largas rectas y curvas de alta velocidad, como Lesmo o Parabólica— no encajan con un coche que ha mejorado en aerodinámica pero mantiene pendiente el rendimiento del propulsor. «Serán pequeños cambios, pero nada importantes», confirmó Krack sobre las actualizaciones que el equipo lleva a Italia.
Shintaro Orihara, ingeniero jefe de Honda en pista, situó el trabajo de las últimas semanas en la puesta a punto del propulsor y su manejabilidad. «De Holanda obtenemos que avanzó el rendimiento, pero hay características en la conducción que deben mejorar. Actualizamos sus características, configuramos los datos y tenemos una nueva herramienta para adaptar la conversión nueva», apuntó. Sobre la evolución del conjunto, añadió que la prioridad es la validación progresiva: «No hay plazos. La prioridad es comprobar el funcionamiento de las medidas y la manejabilidad. No son objetivos concretos; en cada carrera habrá cosas que mejorar paso a paso».
El resultado de Zandvoort, con Alonso entrando en la zona de puntos partiendo de posiciones retrasadas, se interpretó dentro del equipo como una muestra de la capacidad del piloto para maximizar un monoplaza limitado, más que como un síntoma de progreso estructural del coche. Desde el propio equipo se avisa de que el trazado italiano, que premia la baja resistencia aerodinámica y la potencia en recta, complica de partida las opciones de repetir aquel resultado.
La renovación se enmarca en el mecanismo habitual del mercado de pilotos, en el que los contratos se cierran de temporada en temporada o por ciclos plurianuales y suelen anunciarse cuando ambas partes acuerdan condiciones deportivas y económicas. En el caso de Aston Martin, la decisión aparece condicionada por el horizonte de 2027, año en que la Fórmula 1 estrenará un reglamento técnico integral con nuevas unidades de potencia y chasis, cambio normativo que puede reordenar la jerarquía de la parrilla y que constituye uno de los grandes atractivos del proyecto para retener al asturiano.
El Gran Premio de Italia se disputa en Monza de forma casi ininterrumpida desde 1922, lo que lo convierte en una de las citas más veteranas del calendario. El circuito, apodado el «templo de la velocidad», suele actuar como termómetro para los equipos con motores menos potentes, dado que su fisonomía penaliza a los conjuntos que han sacrificado potencia en favor de la carga aerodinámica, la situación que describen los técnicos de Honda y Aston Martin sobre el AMR26.
Como precedente de la longevidad deportiva que Alonso encarna, conviene recordar que su primer título mundial data de 2005 y el segundo de 2006, ambos con Renault, y que su carrera abarca ya más de dos décadas en la máxima categoría, con etapas en McLaren, Ferrari, Alpine y la propia Aston Martin. Esa trayectoria explica que su continuidad se haya convertido en uno de los asuntos recurrentes del paddock en cada ventana de renovaciones.
La próxima cita del calendario tras Monza, el Gran Premio de Azerbaiyán en el circuito urbano de Bakú, previsto para finales de septiembre, podría ofrecer un contexto de trazado mixto algo más favorable para el AMR26. Antes de esa carrera se espera que avance la negociación entre Aston Martin y el entorno de Alonso, sin que exista por el momento una fecha anunciada oficialmente para el desenlace, según la posición trasladada por el propio Krack en Monza.

