Banderas describió a Rajoy, entonces líder de la oposición, como «un político que se brega muy bien, se faja muy bien en la lucha política y sobre todo en el Parlamento», y añadió que parecía tener «cierto sentido del humor». Sobre Zapatero, presidente del Gobierno en ese momento, el actor recordó haberlo conocido cuando era «presidente de la oposición» y ofreció una valoración más extensa de su gestión al frente del Ejecutivo, incluida la retirada de las tropas españolas de Irak que el Gobierno ejecutó en 2004.
«Yo lo veo como una persona relajada en su cargo de Presidente, tenaz, inteligente y firme. Yo creo que es más firme de lo que la gente se piensa cuando va a la toma de decisiones. Ha tomado decisiones muy serias, muy importantes, alguna de ellas como la retirada de las tropas de Irak, por ejemplo, y no dudó. Se llevó a cabo de la manera en que lo había planteado en el programa», declaró Antonio Banderas en '59 segundos'.
El actor remató su reflexión con una frase sobre el país: «España yo creo que debería ser un país con un perdón para cada pecado». Con ella defendía la idea de que el debate político exigía mayor capacidad de diálogo entre posiciones enfrentadas, un argumento que ha reiterado a medida que se agudizaba la distancia entre PSOE y PP.
Nacido en Málaga a principios de los años sesenta, Banderas se formó en la Escuela Superior de Arte Dramático de su ciudad antes de trasladarse a Madrid durante los años de la movida. Su despegue artístico llegó de la mano de Pedro Almodóvar, con quien rodó 'Laberinto de pasiones', 'Matador', 'La ley del deseo', 'Mujeres al borde de un ataque de nervios' y '¡Átame!', que lo convirtieron en referencia del cine transgresor español ante la crítica internacional.
A principios de los noventa se trasladó a Estados Unidos, donde aprendió sus primeros guiones de forma fonética antes de consolidarse como estrella de Hollywood en 'Philadelphia', 'Entrevista con el vampiro', 'Desperado', 'Evita' o 'La máscara del Zorro'. En 2019 volvió a trabajar con Almodóvar en 'Dolor y gloria', papel que le valió el premio al Mejor Actor en el Festival de Cannes y su primera nominación al Oscar.
Perfil político más distante con los años
Banderas se ha definido públicamente como «socialdemócrata o progresista moderado», una etiqueta con la que ha evitado la militancia estricta sin renunciar a posicionarse sobre asuntos de Estado. Durante los años noventa y la década de 2000 no ocultó sus simpatías hacia avances sociales como el matrimonio igualitario, la sanidad pública o las políticas de apoyo a la cultura. La pronunciación pública de artistas sobre la política es una constante en la cultura española, como ilustra que Despentes celebrase en Madrid los 20 años de 'Teoría King Kong'.
Con el paso del tiempo, el actor ha marcado distancias frente a la exposición pública en política y ha mostrado un perfil más crítico con la polarización entre los grandes partidos y la falta de pactos de Estado. Pese a sus posiciones progresistas en lo social, se ha mostrado igualmente crítico con la carga fiscal sobre el sector cultural, un argumento que vincula a su propia experiencia como promotor de musicales como 'A Chorus Line', 'Company' o 'Godspell' en el teatro que dirige en su Málaga natal, donde ha impulsado además proyectos de formación de talento audiovisual para la región.
