El reporte oficial precisa que la alerta la originó la propia comunidad del municipio, que notificó a la estación de Policía sobre un grupo de personas que permanecía dentro de un carro consumiendo bebidas embriagantes y con música a alto volumen. Cuando los uniformados se desplazaron para atender el caso, varios de los presentes los agredieron físicamente, según el comunicado.
Un video que circuló en redes sociales muestra el momento de la agresión: varios hombres sujetan por el cuello a uno de los policías, le propinan golpes en el rostro y, en medio del forcejeo, le quitan su pistola de dotación. Las imágenes generaron reacciones en plataformas digitales por el riesgo que representa la sustracción de un arma de fuego de un servidor público en ejercicio de sus funciones.
Las dos personas capturadas fueron puestas a disposición de la autoridad judicial competente y enfrentan el presunto delito de violencia contra servidor público agravada, de acuerdo con la información entregada por la Policía Nacional. El Departamento de Policía Nariño no precisó en su comunicado la identidad de los capturados ni detalles sobre su situación individual al momento del procedimiento.
Tras la audiencia, un juez determinó que los dos capturados permanecerán con detención preventiva en su domicilio o residencia mientras avanza el proceso penal. Se trata de una medida de aseguramiento orientada a garantizar la comparecencia ante la justicia, sin que ello implique un pronunciamiento sobre la responsabilidad en los hechos, que corresponderá establecer en las etapas posteriores del proceso.
El comunicado no detalla qué ocurrió con el arma de dotación sustraída al uniformado durante la agresión, ni si fue recuperada en el marco del procedimiento. Tampoco precisa si existen más personas vinculadas a la investigación por los mismos hechos, más allá de las dos que ya fueron capturadas y judicializadas.
"Rechazamos toda agresión contra nuestros uniformados. En #Potosí, dos personas fueron capturadas tras agredir a policías durante un procedimiento y despojar a uno de su arma de fuego. Un juez les impuso detención preventiva domiciliaria", informó el Departamento de Policía Nariño.
El pronunciamiento institucional incluyó además un llamado a la comunidad para resolver sus diferencias por las vías legales y respetar la labor de los uniformados. La Policía Nacional reiteró su rechazo a cualquier acto de violencia contra servidores públicos que trabajan por la convivencia y la seguridad ciudadana.
El episodio se suma a otros hechos recientes de violencia e inseguridad que han marcado la agenda judicial en distintas regiones del país, como el operativo con más de 170 capturas anunciado en el centro de Bogotá por el ministro de Defensa.
