El vicepresidente retomó el concepto de «revolución pasiva», acuñado por el pensador italiano Antonio Gramsci, para describir lo que calificó como un renacimiento impulsado desde las propias instituciones del Estado salvadoreño. Ulloa vinculó esa idea con los cambios ejecutados a partir de 2021, entre ellos las decisiones en materia de seguridad y las orientadas a generar nuevas oportunidades de desarrollo económico.
La tesis central del ensayo plantea que las transformaciones impulsadas bajo el liderazgo del presidente Nayib Bukele no responden a un proyecto de izquierda ni de derecha, sino a una respuesta directa a las demandas de la población salvadoreña. El concepto gramsciano se ha empleado históricamente para analizar procesos de cambio conducidos desde arriba, sin ruptura revolucionaria, en los que el Estado absorbe y reencauza las demandas sociales.
Bullrich destaca la seguridad salvadoreña
Entre los asistentes al encuentro figuró la senadora argentina Patricia Bullrich, quien reconoció los avances de El Salvador en materia de seguridad y subrayó el papel del Estado en la recuperación de la tranquilidad de las familias. El secretario general de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI), Mariano Jabonero, resaltó que la transformación salvadoreña «sobrepasa las categorías ideológicas tradicionales de izquierda y derecha».
La presentación contó también con la presencia de la embajadora de El Salvador en Argentina, Miriam Mena. El vicepresidente definió el evento como un espacio de diálogo e intercambio de perspectivas sobre la democracia, la institucionalidad y las transformaciones políticas contemporáneas con representantes argentinos.
El ensayo se suma a una serie de intervenciones del Órgano Ejecutivo orientadas a defender en foros internacionales el modelo de seguridad implementado desde el inicio del régimen de excepción. En paralelo, el presidente Bukele ha mantenido en los últimos días una postura crítica hacia los organismos que han cuestionado ese modelo, según se recoge en declaraciones recientes en las que carga contra organismos internacionales por su postura sobre la seguridad.
El régimen de excepción, vigente de manera ininterrumpida desde marzo de 2022 tras una escalada de homicidios atribuidos a estructuras pandilleriles, ha sido prorrogado mes a mes por la Asamblea Legislativa y constituye el eje central de la política de seguridad que el Órgano Ejecutivo presenta en foros internacionales como el de Buenos Aires. El propio presidente Bukele anunció recientemente un plan para revisar casos vinculados a esa medida, que contemplaría liberaciones de hasta el 50% en algunos expedientes.
La aplicación del marco gramsciano al caso salvadoreño busca ofrecer un sustento teórico a la narrativa oficial de que el proyecto político iniciado en 2019 no se ajusta a las etiquetas convencionales de izquierda o derecha en América Latina. La presentación se cerró como un espacio de intercambio sobre el proceso de renovación institucional del país, según lo describió la propia vicepresidencia.



