El ejercicio en Century Tower arrancó con la fase de preparación establecida en el plan de contingencia diseñado para ese tipo de emergencia, antes de pasar a la evacuación del inmueble. El escenario de dos lesionados buscó evaluar la aplicación de los protocolos de atención y respuesta de las instituciones de primera atención.
El director de Protección Civil, Luis Alonso Amaya, destacó que estos ejercicios buscan consolidar una cultura preventiva en la población y en las instituciones públicas y privadas del país.
"Ahora han demostrado el significado de la cultura de prevención. Estas son las acciones que nos permitirán pasar de ser un país eminentemente con emergencias a ser un país previsor", expresó Luis Alonso Amaya, director de Protección Civil.
El director del Cuerpo de Bomberos de El Salvador, Baltazar Solano, insistió en que toda edificación debe contar con un plan de contingencia que defina los procedimientos a seguir durante un sismo, además de brigadas capacitadas y señalización adecuada.
"Luego hay que tener brigadas de primeros auxilios, de evacuación de incendios, asimismo debemos tener señalizado el edificio, tener un sistema de extinción de incendios en todos los edificios de acuerdo al riesgo que tenga el inmueble en este caso", señaló Baltazar Solano, director del Cuerpo de Bomberos de El Salvador.
A escala nacional, las 7,114 instituciones que atendieron el llamado de la Dirección General de Protección Civil ejecutaron sus propios protocolos de evacuación conforme a los planes de contingencia elaborados para cada infraestructura. El ejercicio puso a prueba la coordinación entre los cuerpos de primera respuesta y la capacidad de organización de cada edificación participante.
El territorio salvadoreño se ubica sobre el Cinturón de Fuego del Pacífico y ha registrado sismos de alta magnitud en su historia reciente, entre ellos los terremotos del 13 de enero y el 13 de febrero de 2001, que dejaron un saldo elevado de víctimas y daños en infraestructura a escala nacional. Ese antecedente ha sido referencia recurrente para justificar la realización periódica de simulacros de este tipo en el país.
Mientras las instituciones de seguridad y emergencia centraban la atención en la prevención sísmica, la agenda cultural de la capital mantenía actividades paralelas, como la gira de Ricardo Montaner en el Gimnasio Nacional, en un calendario de eventos que siguió su curso durante la jornada del simulacro.

