Ulloa destacó el significado del acto como una manifestación del fortalecimiento de los lazos históricos entre El Salvador y Argentina, y como expresión de la voluntad de ambos países de continuar robusteciendo las relaciones de amistad, entendimiento y cooperación, según el relato oficial de la actividad.
El vicepresidente hizo referencia a la escritora salvadoreña Consuelo Suncín, cuyo legado presentó como un vínculo histórico y cultural entre ambas naciones. Suncín, nacida en Armenia, Sonsonate, es recordada por su vínculo con Argentina y por haber sido esposa del escritor francés Antoine de Saint-Exupéry, autor de El principito.
Por su parte, Sandra Rey expresó su reconocimiento al pueblo salvadoreño por sus 205 años de independencia y subrayó el valor simbólico del homenaje como una muestra de hermandad y acercamiento institucional. La legisladora resaltó, además, la importancia de continuar promoviendo valores compartidos como la libertad y la seguridad en beneficio de la ciudadanía.
Al cierre, Ulloa y Rey develaron de manera conjunta la placa conmemorativa, gesto que las autoridades presentes describieron como una reafirmación de los vínculos históricos y culturales entre El Salvador y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La actividad contó con la participación de la embajadora de El Salvador en Argentina, Miriam Mena, además de miembros de la Comisión de Cultura, representantes de las fuerzas del orden, integrantes del cuerpo diplomático acreditado y miembros de la diáspora salvadoreña residente en Argentina.
La misión de Ulloa por Argentina se inscribe en una política exterior en la que Casa Presidencial ha buscado proyectar la imagen del país en foros internacionales, en paralelo a los señalamientos que el presidente Nayib Bukele dirigió en días recientes contra organismos internacionales por su postura sobre la seguridad en El Salvador, según recogió una pieza reciente.
Las representaciones diplomáticas salvadoreñas en el exterior han utilizado históricamente la conmemoración de la independencia centroamericana, cada 15 de septiembre desde 1821, para actos protocolarios con las comunidades de connacionales. La placa en la plaza que lleva el nombre del país en la capital argentina se suma a esa práctica de diplomacia cultural dirigida a la diáspora.
El acto conmemorativo cerró con la develación conjunta de la placa en Plaza El Salvador, que Ulloa presentó como símbolo de la voluntad de ambos pueblos de seguir estrechando los lazos de amistad y cooperación.
