Ospina explicó que viajó desde Bogotá hasta Bucaramanga para acompañar a sus colegas del gremio, quienes denunciaban que vehículos de servicio especial pregonaban tarifas de taxi dentro del túnel de acceso a Palonegro. "Estaban prestando servicio con Uber y otras plataformas, pero además se hacían en el túnel del aeropuerto Palo Negro a pregonar el servicio: 'taxi, taxi, taxi, taxi' y era un servicio especial", relató.
El episodio que terminó con su retiro, según su versión, no tuvo relación directa con esa protesta sino con un altercado entre los propios taxistas. "Me dijeron los taxistas: don Hugo, es que hay unos conductores de taxi que no hicieron la fila y se colaron", contó el líder gremial, quien aseguró haber intervenido para pedirles a los agentes que retiraran a los conductores que intentaban saltarse el turno.
A partir de ese llamado, Ospina describió una reacción que calificó de desproporcionada. Negó haber respondido con agresividad en ese primer momento y sostuvo que el video difundido en redes sociales corresponde a un instante posterior, cuando regresaba hacia el grupo de taxistas y los oficiales lo abordaron directamente sin requerimiento previo.
"Estaba discutiendo con los taxistas y se me viene una turba de las camionetas blancas. Ese tipo donde hubiera estado armado, me mata. Cogen al tipo, lo retiran, lo llevan, yo no sé para dónde", relató Hugo Ospina, líder gremial de taxistas.
"Yo estoy sin bloquear la vía, ningún policía me había requerido absolutamente nada, nadie me pidió los documentos, y se me vienen todos y me ingresan a la fuerza de manera desproporcionada y agresiva", afirmó Ospina a Semana sobre el momento de su retiro del recinto.
Según fuentes judiciales citadas por esa revista, Ospina no fue capturado: la actuación correspondió a una detención transitoria para imponerle una sanción bajo la Ley 1801 de 2016, el Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana, que contempla comparendos por afectación al orden público en espacios de uso común como las terminales aéreas. El propio dirigente corroboró esa versión. "Ahí no duré más de una hora. Luego salí e hice el video en donde expliqué la situación", señaló.
A diferencia del operativo en el centro de Bogotá con más de 170 capturas anunciado días atrás, el caso de Palonegro no fue una captura judicial sino una medida correctiva de policía, de naturaleza administrativa y sin trámite ante un juzgado penal. El Código de 2016 reemplazó al antiguo Código Nacional de Policía de 1970, vigente durante más de cuatro décadas, y trasladó estas conductas al terreno de los comparendos.
Ospina adelantó que el fondo del conflicto que originó la protesta seguirá por la vía institucional. Según indicó, en los próximos días llegará una delegación de la Superintendencia de Transporte a la terminal aérea de Lebrija para revisar las denuncias sobre vehículos de servicio especial que estarían prestando un servicio individual tipo taxi sin la habilitación correspondiente.
