El operativo detallado por la Delegación del Gobierno contempla más de 1.200 efectivos de la Policía Nacional distribuidos entre las provincias de Castellón y Valencia, con especial atención a los núcleos urbanos donde se prevé mayor afluencia de visitantes para observar el fenómeno astronómico. A ellos se sumarán otros 1.200 agentes de la Guardia Civil en ambas provincias, que activarán el servicio marítimo, patrullas de seguridad ciudadana, el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) y la Guardia Civil de Tráfico.
Según Bernabé, el objetivo del dispositivo es que el eclipse «se desarrolle con normalidad, sin incidentes y con todas las garantías de seguridad», ante la previsible afluencia de turistas y curiosos a distintos puntos de la Comunidad Valenciana. El eclipse del 12 de agosto será visible en su fase de mayor cobertura en amplias zonas de la Península, lo que ha llevado a las administraciones a reforzar la seguridad y el tráfico en los enclaves más concurridos para su observación.
La cifra total del dispositivo valenciano equivale, según los datos facilitados por la propia Delegación del Gobierno, al número de agentes de la Policía Nacional que trabajaron de forma constante en la Comunidad Valenciana durante la Operación Verano de 2025, el plan estival de refuerzo de la seguridad ciudadana que el Ministerio del Interior despliega cada año en las zonas de mayor afluencia turística.
El paralelismo con la situación en Ceuta
La coincidencia en el número de efectivos ha situado el despliegue del eclipse en el mismo plano informativo que la situación de Ceuta, donde en los últimos días se han registrado entradas de migrantes procedentes de Marruecos. Los sindicatos de la Policía Nacional y las asociaciones profesionales de la Guardia Civil han considerado «insuficientes» los refuerzos enviados a la ciudad autónoma y han advertido de que la situación continúa siendo «caótica», según trasladaron a finales de julio y comienzos de agosto.
Ni el Ministerio del Interior ni la Delegación del Gobierno en Ceuta han facilitado una cifra oficial y desagregada de los efectivos actualmente destinados a la ciudad autónoma para hacer frente a la presión migratoria, por lo que la comparación directa entre ambos dispositivos —el del eclipse y el de Ceuta— no puede establecerse con precisión a partir de fuentes oficiales.
La gestión de la seguridad en Ceuta ha sido objeto de atención institucional recurrente desde la crisis migratoria de mayo de 2021, cuando alrededor de 8.000 personas cruzaron la frontera en pocos días, según las cifras que entonces ofreció el propio Ministerio del Interior. Aquel episodio derivó en una crisis diplomática entre Rabat y Madrid y en el despliegue excepcional del Ejército en la zona de El Tarajal, una medida que no se ha vuelto a repetir pese a episodios puntuales de tensión fronteriza en los años posteriores.
Reparto de competencias y evaluación posterior
La seguridad en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla corresponde al Ministerio del Interior a través de las delegaciones del Gobierno, que coordinan a la Policía Nacional y la Guardia Civil conforme a la Ley Orgánica 2/1986 de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. La vigilancia de las fronteras exteriores está además sujeta a los mecanismos de la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (Frontex), presente en el estrecho de Gibraltar y el mar de Alborán.
El dispositivo del eclipse se activará formalmente el 12 de agosto y quedará sujeto a evaluación posterior por parte de la Delegación del Gobierno en la Comunidad Valenciana, que previsiblemente hará balance de incidencias en los días siguientes. En el caso de Ceuta, los colectivos policiales han mantenido su reclamación de más medios, sin que el Ministerio del Interior haya anunciado por ahora una revisión extraordinaria de los efectivos destinados a la ciudad autónoma.


