La Gran Cruz es el grado más alto dentro de la Orden Civil al Mérito José Acevedo y Gómez, constituida por el Concejo de Bogotá en 1993 para exaltar contribuciones significativas al desarrollo de la capital. La condecoración honra la memoria de José Acevedo y Gómez, figura de la independencia conocida como el «tribuno del pueblo» por su papel en los sucesos del 20 de julio de 1810 en Santa Fe.
Keralty, denominación que adoptó la Organización Sanitas Internacional en 2018, inició operaciones en Colombia en 1980 bajo el modelo de medicina prepagada, más de una década antes de que la Ley 100 de 1993 reformara el Sistema de Seguridad Social y diera paso al régimen de EPS que rige hasta hoy. Según relata la propia compañía, sus primeras actividades en el país se desarrollaron en una pequeña casa del barrio Teusaquillo, en Bogotá, antes de construir en 1991 la primera clínica Colsanitas, destinada entonces exclusivamente a usuarios del servicio privado.
La EPS Sanitas apenas se gestaba cuando el cabildo instituyó la Gran Cruz en 1993, como respuesta a la reforma que introdujo la competencia entre aseguradoras públicas y privadas dentro de un sistema mixto. La trayectoria de la compañía coincide, por tanto, con la historia misma del modelo de salud colombiano contemporáneo, que sustituyó al antiguo esquema centrado en el Instituto de Seguros Sociales.
De acuerdo con cifras de la propia organización, Keralty hace presencia en 10 países, cuenta con 13 millones de personas afiliadas y genera 37.000 empleos entre directos e indirectos. La compañía no limita su operación al aseguramiento en salud: combina esa actividad con la prestación de servicios médicos, la educación superior, la investigación clínica y el desarrollo de proyectos de innovación.
En la ceremonia de entrega fue destacada la huella social de la organización. Ivonne Orozco, CEO de Keralty Colombia, sostuvo que el reconocimiento del Concejo funcionará como un estímulo para «seguir impulsando el modelo de cuidado que reúne aseguramiento, prestación de servicios de salud, educación superior, investigación clínica e innovación».
Juan Pablo Rueda, presidente global de Salud en Keralty, se refirió al galardón aludiendo a las dificultades atravesadas por la organización. «Miramos el futuro con profunda esperanza en la recuperación y evolución del sistema de salud colombiano; somos conscientes de que hemos atravesado momentos de alta complejidad en los que, a pesar de ataques, calumnias y decisiones adversas, nunca nos desviamos de nuestro propósito fundamental: cuidar», afirmó.
El reconocimiento se produce en un periodo marcado por tensiones entre el Gobierno nacional y las EPS en torno al giro de recursos, la liquidez del sector y los proyectos de reforma que cursan en el Congreso. Ni el Concejo de Bogotá ni los directivos de Keralty se refirieron durante el acto a esos procesos, centrando la ceremonia en la trayectoria histórica de medio siglo de la compañía en el sector.
El debate sobre el papel de las EPS privadas en el sistema de salud colombiano no es nuevo. Desde la promulgación de la Ley 100 de 1993, sucesivos gobiernos y bancadas en el Congreso han discutido reformas al modelo, con posiciones que van desde quienes defienden el aseguramiento privado como garantía de eficiencia hasta quienes proponen un sistema de salud pública sin intermediación de aseguradoras. La actual administración ha impulsado en el Congreso una reforma a la salud que redefiniría el papel de las EPS dentro del sistema.
El Concejo de Bogotá, corporación de elección popular que ejerce el control político sobre la administración distrital, no se pronunció formalmente sobre la relación entre Keralty y las autoridades de salud nacionales al momento de entregar la distinción. El otorgamiento de la Gran Cruz corresponde a un trámite interno de la corporación, que no requiere sanción del alcalde ni aval de otras instancias del Gobierno distrital.
De cara a los próximos meses, el sector salud colombiano seguirá bajo la atención del Congreso, donde se discute la reforma al sistema, y de la Superintendencia Nacional de Salud, encargada de vigilar la situación financiera y operativa de las EPS. La distinción otorgada por el Concejo de Bogotá no tiene efectos sobre esos procesos, pero constituye un gesto simbólico de una corporación pública hacia una de las aseguradoras privadas con mayor peso histórico en la capital.
