El galardón en periodismo escrito recayó en La privatización silenciosa: prácticas de corrupción en el Sistema Nacional de Salud Cubana, firmado por Luzbely Escobar, Mel Herrera, Laura Vargas y Náyare Menoyo, del medio Casa Palanca. El trabajo, realizado por un equipo de mujeres —la mitad de ellas residentes en Cuba, bajo asedio político, según se detalló en la ceremonia—, documenta irregularidades en el sistema sanitario cubano y dedica un apartado específico a las barreras de acceso a la atención ginecobstétrica en la isla.
En periodismo digital, el premio fue para Mujeres wayuu enfrentan violencia obstétrica y exclusión en la frontera colombo-venezolana, de las periodistas Daniela Prada Mesa, Betsabé Molero y María Fernanda Padilla, de la Revista Raya. La investigación retrata las condiciones de atención médica de mujeres de la etnia wayuu en una zona fronteriza marcada por la invisibilidad jurídica, la discriminación étnica, el desconocimiento de la cosmovisión indígena y las barreras lingüísticas entre Colombia y Venezuela.
El reconocimiento en periodismo audiovisual fue para Zika - 10 anos, elaborado por Lívia Bonard, Marcelly Setúbal, Andressa Gonçalves, Clarissa Thomé y Karina Pinheiro, de GloboNews. La pieza muestra, diez años después de la epidemia que afectó a Brasil, la situación de madres cuyos hijos nacieron con microcefalia y síndrome congénito asociado al virus, y expone un sistema de salud sin protocolos claros ni información suficiente, agravado por la desnutrición y la falta de saneamiento básico en varias regiones brasileñas.
El premio en periodismo sonoro fue para A Menina do Espírito Santo, de Angela Boldrini, Raphael Concli, Magê Flores, Daniel Castro, Catarina Pignato y Giovanna Stael, del medio Folha de S.Paulo. El trabajo revisita el caso de una niña de 10 años que solicitó la interrupción legal del embarazo, episodio que generó un escándalo nacional en Brasil, y analiza sus repercusiones en el sistema sanitario, la práctica médica y la legislación del país sudamericano.
Tres de las cuatro piezas ganadoras fueron realizadas íntegramente por equipos de mujeres, un dato que los organizadores destacaron durante la entrega. El certamen lo convoca Roche América Latina, con la secretaría técnica de la Fundación Gabo, entidad creada en memoria del escritor colombiano Gabriel García Márquez para promover el periodismo de calidad en la región.
La ceremonia se desarrolló en el marco del Roche Press Day, celebrado esta semana en Costa Rica, que por primera vez reunió de forma simultánea las cuatro categorías del premio: escrita, digital, audiovisual y sonora. El acto coincidió además con el trigésimo aniversario de El mejor oficio del mundo, el discurso que García Márquez pronunció ante la Sociedad Interamericana de Prensa el 7 de octubre de 1996, texto considerado un referente ético para el periodismo latinoamericano.
El director general de la Fundación Gabo, Jaime Abello Banfi, señaló que tres décadas después la inteligencia artificial ha llevado a otra escala el fenómeno que el propio García Márquez advertía en aquel discurso.
"La inteligencia artificial ha llevado a otra escala aquel vértigo de las comunicaciones [que García Márquez ya advertía]", afirmó Jaime Abello Banfi, director general de la Fundación Gabo, quien celebró a los galardonados por demostrar que "en temas de salud, comunicar con rigor es tan importante como innovar".
La presidenta de Roche Farma Brasil, Lorice Scalise, vinculó el elevado número de postulaciones con la vigencia del oficio periodístico en el ámbito sanitario.
"El número de postulaciones recibidas este año es el reflejo de que el periodismo en salud está más vivo y es más necesario que nunca. En un mundo en que la desinformación viaja a la velocidad de un clic, el rigor periodístico es literalmente un bien de salud pública", declaró Lorice Scalise, presidenta de Roche Farma Brasil.
Certamen de referencia en la región
El Premio Roche de Periodismo en Salud se ha consolidado como uno de los certámenes de referencia para la cobertura sanitaria en América Latina, una región donde el acceso desigual a servicios de salud —particularmente en comunidades indígenas y zonas fronterizas— sigue siendo objeto de investigaciones como las premiadas este año. El caso de las mujeres wayuu pone sobre la mesa un desafío que atraviesa a distintos países: la atención a poblaciones transfronterizas cuya identidad jurídica y cultural no siempre es reconocida por los sistemas de salud nacionales.
Esa preocupación por la calidad informativa en temas globales enlaza con otras discusiones recientes en el ámbito internacional, como las reglas que la OMI fija para evaluar la geoingeniería marina bajo enfoque de precaución, donde el rigor técnico resulta igualmente determinante para la toma de decisiones públicas.
Los equipos ganadores participarán en el Festival Gabo 2027, el encuentro anual que la fundación organiza para periodistas iberoamericanos. La corrupción en sistemas sanitarios, la violencia obstétrica contra mujeres indígenas y las secuelas de epidemias como el zika se suman así a la lista de temas que, según los organizadores, exigen un periodismo de investigación sostenido y con perspectiva de género.