La denuncia se centra en las labores de limpieza y mantenimiento en las instalaciones policiales de la capital, donde el Movimiento de Trabajadores de la Policía afirma haber constatado la retirada de nidos con huevos o crías. La organización sostiene que la práctica se repitió sin un procedimiento que garantizara el bienestar de los animales.
La agrupación gremial responsabiliza de forma directa a personal de la empresa O&M Mantenimiento y Servicios, contratada para esas tareas en el Cuartel Central. La denuncia, difundida por el movimiento, se mantiene por ahora en el terreno público, sin que conste una fase procesal abierta.
El Código Penal salvadoreño contempla el delito de maltrato o crueldad contra los animales, incorporado mediante reformas orientadas a sancionar conductas que causen sufrimiento, lesión o muerte a animales sin justificación legal. Ese marco abre la puerta a que una denuncia de este tipo derive en una investigación formal si la Fiscalía General de la República actúa de oficio o a solicitud de parte interesada.
La fiscalización de conductas dentro de instituciones públicas y de sus contratistas ha ganado espacio en la agenda reciente. En la misma línea de señalamientos de organizaciones civiles contra actuaciones atribuidas a instituciones del Estado se inscribe la denuncia de Unidehc sobre la criminalización de líderes comunitarios de La Floresta en Opico.
El Movimiento de Trabajadores de la Policía no ha precisado si remitirá formalmente la denuncia ante la Fiscalía General de la República o ante otra instancia administrativa. El caso permanece, por el momento, como una denuncia pública del gremio policial sobre las labores realizadas en el Cuartel Central.

