El balance de la Secretaría de Gestión del Riesgo de Emergencias y Desastres precisa que las labores avanzan de manera progresiva, priorizando los inmuebles que representan mayor peligro para los habitantes y las estructuras vecinas. Entre las edificaciones ya intervenidas figuran María Mercedes Lloreda, Cali Express, D'Corpus, CR Guadalupe y el antiguo motel Molino Rojo, además de otras seis construcciones del centro de la ciudad.
El Hotel Metrópolis, situado en la calle 9 con carrera 44, se encuentra en la fase final de su demolición. Para controlar la caída de la estructura y reducir el riesgo de daños colaterales, los equipos técnicos emplearon edificaciones cercanas como parte de la estrategia de intervención.
El edificio Arábico, que permanecía bajo posesión de la Sociedad de Activos Especiales (SAE) y resultó afectado por el sismo, inició formalmente su demolición el jueves. Según indicó el alcalde Eder, los recursos para esta intervención provienen del Fondo Milagro del Gobierno Nacional, mecanismo dispuesto para financiar la recuperación de los sectores comprometidos por el terremoto.
La empresa SDI Demoliciones y Excavaciones comenzó los trabajos internos en los pisos superiores del inmueble. Nelson Chiquiza, gerente general de la compañía, indicó que antes de ingresar a la estructura se instalaron puntales metálicos para estabilizarla y verificar las condiciones de seguridad, un paso previo obligatorio dado el estado de vulnerabilidad del edificio.
Los primeros trabajos se ejecutan con martillos eléctricos sobre los elementos estructurales de los niveles superiores. Cuando se retiren los dos pisos más altos, entrará en operación una máquina de 22 toneladas con un alcance de 18 metros para continuar el proceso. Al alcanzar la edificación una altura aproximada de seis metros, equipos más pequeños completarán la fragmentación de materiales, su separación y el traslado de los residuos de construcción y demolición a los puntos de acopio dispuestos por la administración distrital.
Las autoridades estiman que la demolición completa del Arábico tomará alrededor de tres semanas. El proceso se enmarca en las acciones que adelanta Cali para retirar las estructuras afectadas por el sismo del 10 de agosto y avanzar en la recuperación de los sectores comprometidos, al tiempo que busca evitar accidentes derivados del deterioro de estas edificaciones.
La visita presidencial a Cali se produce en un contexto de recomposición del gabinete nacional, luego de que Rodrigo Lara renunciara al Ministerio del Interior tras 76 días en el cargo, mientras continúan las labores de reconstrucción en la capital del Valle del Cauca.


