La actividad ofrecía dos recorridos guiados dentro del camposanto: uno centrado en la historia de Colombia y sus protagonistas, con intervenciones teatrales, y otro dedicado a la divulgación de fenómenos paranormales con la participación de expertos. Pese a la promoción en redes, la UAESP no autorizó el préstamo del cementerio tras la solicitud del Ministerio de Cultura de proteger sus valores patrimoniales.
Rafa Taibo, quien se dio a conocer en Colombia con el programa Ellos están aquí, emitido por RCN, salió a defender la iniciativa tras conocerse la negativa de la entidad distrital. El presentador insistió en que la actividad contaría con todos los permisos requeridos y en que no se afectaría la integridad del cementerio ni de las estructuras funerarias que alberga.
"La realización del evento estará sujeta a todas las autorizaciones y condiciones exigidas por las autoridades competentes. No se llevará a cabo ninguna actividad que desconozca las normas de protección patrimonial, seguridad y respeto por el lugar", dijo Rafa Taibo, organizador del evento.
Taibo precisó además el alcance de las experiencias ofrecidas, para alejarlas de connotaciones esotéricas: "No vamos a intervenir tumbas, mausoleos ni sepulturas. Lo que ofrecemos son dos experiencias guiadas, cuidadosamente controladas", afirmó. Según detalló, una de ellas se dedicaría a la historia del cementerio histórico y sus protagonistas, y la otra al estudio divulgativo de los fenómenos paranormales.
Los organizadores aseguraron que una parte del dinero recaudado por la actividad se donaría a la recuperación y el mantenimiento del Cementerio Central, un espacio que arrastra denuncias por deterioro. Es un planteamiento próximo al que motivó la alerta por el abandono del Teatro Sogamoso, otro bien patrimonial que enfrenta riesgos comparables.
Taibo sostuvo que la controversia terminó por visibilizar el estado del camposanto: "Si algo positivo se ha convertido esta polémica, es poner, por fin, los ojos sobre el lamentable deterioro del cementerio". El presentador insistió en que la intención nunca fue convertir el lugar en un espectáculo de terror, sino en un espacio de memoria histórica.
La fecha del 31 de octubre tiene peso simbólico en el país: hace poco más de veinte años, el caso de Luis Andrés Colmenares, y en 2025 la muerte de Juan Esteban Moreno, quedaron asociados en la memoria pública a esa jornada, marcada por celebraciones de Halloween precedidas en más de una ocasión por hechos trágicos entre jóvenes universitarios.
Halloween, de origen en el festival pagano celta Samhain —que según los historiadores surgió hace más de 2.000 años en Irlanda y Escocia—, se ha extendido en Colombia como celebración de disfraces y entretenimiento nocturno. No hay registro de un evento de este tipo autorizado dentro de un cementerio patrimonial de Bogotá.
"Lo que queremos es contribuir a recuperar un patrimonio que se está deteriorando y devolverle el reconocimiento que merece. El evento La noche de las ánimas nace para celebrar la vida, honrar la memoria y rescatar nuestra historia con transparencia sobre el destino de los fondos y absoluto respeto por el cementerio central, por quienes allí reposan y por toda la ciudadanía", concluyó Rafa Taibo.



