El hecho se registró en la Troncal a la costa, corredor que une a Yarumal con Valdivia en el norte del departamento, una de las rutas de mayor tránsito de carga y pasajeros entre Medellín y la región Caribe. De acuerdo con lo relatado por testigos, los sujetos armados detuvieron la van, hicieron bajar a los dos pasajeros, cruzaron algunas palabras con ellos y luego les dispararon en plena vía, dejándolos sin vida en el lugar.
El conductor recibió la orden de retomar su recorrido una vez los agresores separaron a las víctimas del resto de ocupantes, según la misma versión. Por ahora no ha trascendido la identidad de los dos hombres asesinados ni se ha establecido qué estructura armada ilegal estaría detrás del crimen, según informaron las autoridades.
La vía ha sido escenario de hechos violentos en meses recientes, con atentados contra transportadores de carga y la detonación de artefactos explosivos en distintos tramos del norte antioqueño. Esa condición ha mantenido en alerta a gremios de transporte y autoridades locales ante las dificultades para garantizar la movilidad segura por este corredor estratégico hacia la Costa.
El Norte de Antioquia, y en particular la subregión que conecta a Yarumal, Valdivia, Ituango y Briceño, ha sido disputado por estructuras armadas ilegales interesadas en el control de rutas de narcotráfico y economías ilícitas asociadas a la minería. La región ha registrado picos de violencia en distintos momentos de las últimas décadas, ligados a la presencia de grupos armados que pugnan por el dominio territorial sobre esta vía nacional.
El antecedente más grave de la zona es la masacre de El Aro, en Ituango, donde entre octubre y noviembre de 1997 grupos paramilitares asesinaron a 15 personas, hechos por los que la Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó al Estado colombiano en 2006. La subregión del Nudo de Paramillo ha mantenido desde entonces una conflictividad asociada al dominio de los corredores que conectan a Antioquia con el bajo Cauca y la costa.
El doble homicidio se suma a un patrón de retención de vehículos y verificación de identidad de los ocupantes por parte de hombres armados, reportado en otras ocasiones en el corredor. El episodio reaviva la preocupación por la seguridad en las vías del departamento, en momentos en que otras zonas de Antioquia enfrentan también situaciones de riesgo, como ocurre con los campesinos que cruzan sin puente el río Penderisco en Urrao.
Hasta el momento las autoridades no han precisado la identidad de las víctimas ni el grupo ilegal que habría cometido el crimen.




