La proyección de una franquicia alrededor del título cobró fuerza a finales de 2025. El medio especializado Variety informó en noviembre de ese año de que Netflix y Sony Pictures Animation habían alcanzado un acuerdo estratégico para desarrollar la segunda entrega animada de la propiedad intelectual. La cinta original, que combinó música K-pop, fantasía y secuencias de acción, se convirtió en un fenómeno de audiencia entre el público juvenil e infantil tras su estreno en la plataforma.
El portal The Wrap detalló después que los planes a largo plazo para el universo de 'Las guerreras K-Pop' incluirían una trilogía cinematográfica animada, una adaptación en formato de acción real, un montaje teatral, una serie derivada y un cortometraje. Ninguno de esos desarrollos específicos cuenta todavía con un cronograma oficial anunciado por la directiva del estudio, por lo que su alcance permanece sujeto a confirmación.
El eventual salto a la pantalla grande marcaría un cambio en la manera en que Netflix explota sus producciones animadas de mayor éxito. La compañía ha priorizado el lanzamiento directo en su catálogo de streaming como estrategia para retener suscriptores, con el circuito de salas reservado a ventanas limitadas antes del estreno digital. Un pase prioritario por cines a nivel mundial sumaría la taquilla internacional a esa ecuación.
El movimiento no sería un caso aislado dentro del catálogo. Netflix proyecta un manejo similar para otros largometrajes de peso, entre ellos 'La bola negra', 'Las nuevas desventuras de Cliff Booth' y la esperada adaptación de 'Narnia: el sobrino del mago', lo que apunta a una revisión más amplia de su política de distribución en salas para títulos de alto perfil.
El estreno en cines no es territorio nuevo para la relación entre las dos compañías en el cine de animación. Sony Pictures Animation firmó 'Spider-Man: un nuevo universo' (2018), ganadora del Óscar a mejor largometraje animado, un modelo de exhibición en salas que contrasta con la vía digital que Netflix ha favorecido para sus propias producciones del género.
La música fue uno de los motores del éxito de la primera entrega, un terreno de particular eco en Colombia, donde el pop urbano sigue marcando la agenda, como mostró el episodio en el que Maluma se quebró al escuchar 'Hawái' en Miami. La producción musical de la secuela, sin embargo, se mantiene bajo reserva.
Por ahora, detalles como el elenco de voces confirmado, la producción musical de la segunda entrega y las fechas exactas de proyección en salas se mantienen sin anuncio oficial de los estudios de animación involucrados.



