Cabal, conocida por su paso por el Congreso de la República, dejó de lado los temas legislativos para hablar de la intimidad de su hogar. Según contó, el vínculo con cada hijo fue distinto desde la infancia, moldeado por los temperamentos que fueron desarrollando. "Es un amor inigualable", afirmó al describir ese lazo que, dijo, cambia según la persona en la que cada uno se va convirtiendo.
Sobre su hija mayor, Luisa, trazó un paralelo directo con el carácter de su esposo. "La mayor con el mismo temperamento de José Félix. Luisa era agotadora, es todavía agotadora, porque trabaja y hace mil cosas. es mucho más que yo, tiene más capacidad de concentración haciendo múltiples cosas", relató, destacando su capacidad para atender varios asuntos a la vez.
El relato se detuvo en la relación entre sus dos hijas mayores, marcada por enfrentamientos desde la niñez que, con el tiempo, derivaron en un distanciamiento. Cabal describió episodios de conflicto entre ambas y la dificultad de generar afinidad con Denisse.
"La segunda es más templada en su carácter, más difícil en cuanto a generar afinidad. Entre ellas dos siempre hubo confrontación desde chiquitas, con ellas ha sido difícil de grandes", dijo María Fernanda Cabal, excongresista.
Sobre Denisse recordó episodios de la primera infancia que la llevaron a buscar ayuda profesional. "Le contraté una psicóloga infantil, la ponía a dibujar la familia y me sacaba. no me metía esta cagona a los 4 años", comentó, en un tono que mezcló la anécdota con la reflexión sobre el peso de la crianza.
Del tercero, Santiago, prefirió no dar detalles por su distancia deliberada de los escenarios públicos. Resaltó que se casó hace un año y que será padre en febrero, y lo describió como "genio desde chiquito" y alguien que no quiere compartir su intimidad.
Sobre el menor, Juan José, el relato tomó un tono más distendido. Cabal recordó las dificultades académicas de su hijo en la etapa escolar y su posterior transformación profesional. "De chiquito le iba pésimo, era distraído, escondía las notas. pero hoy es un abogado penalista, organizado y apasionado por su carrera", señaló, en contraste con las anécdotas de infancia sobre notas escondidas y tareas ajenas.
Cabal resumió su experiencia con los cuatro hijos que llegaron, según contó, sin planificación. "Cuando eran cuatro necios yo decía: '¿Por qué son tantos?', yo pagué un poco de karmas ahí", puntualizó, antes de cerrar con su manera de entender esos vínculos: "Yo no soy celosa, yo quiero a los que quieren a mis hijos".
