Heilbron abrió su intervención con un gesto de solidaridad hacia las comunidades afectadas. "Nuestros corazones están con las personas y comunidades afectadas, especialmente en Veraguas y la península de Azuero. La prioridad en este momento debe ser atender sus necesidades básicas y acompañarles en el proceso de recuperación", expresó, antes de llamar a quienes puedan hacerlo a mantener activa la industria. Su argumento: muchas familias de esas regiones dependen de los visitantes, de modo que sostener el turismo también es una vía de recuperación económica.
"Quienes podemos continuar trabajando, debemos hacerlo, para mantener activo el turismo en esa zona y estar preparados para apoyar a estas comunidades cuando puedan retomar sus actividades y volver a recibir visitantes", manifestó Pedro Heilbron, presidente ejecutivo de Copa Airlines.
El llamado llegó en el mismo acto en que la aerolínea exhibió su plan de expansión. Según precisó Heilbron, Copa crecerá 15% en capacidad de vuelos y asientos durante 2026, "el doble de lo que crecen otras aerolíneas en la región", y prevé incorporar en promedio diez aeronaves nuevas por año durante los próximos ejercicios, con el objetivo de fortalecer la conectividad y atraer más visitantes al país.
"Su mejor momento en la historia"
Sobre las perspectivas del sector, el ejecutivo trazó un panorama de bonanza impulsado, dijo, por la promoción internacional del destino, el trabajo conjunto del sector y la conectividad aérea. "No es un secreto, el turismo en Panamá vive su mejor momento en la historia", afirmó, al sostener que los visitantes recorren distintas regiones del país y, en su mayoría, se muestran satisfechos con sus experiencias. La afirmación convivió, en el mismo discurso, con la emergencia abierta en Veraguas y Azuero.
Heilbron apoyó ese diagnóstico en los resultados del programa Panamá Stopover, que convierte las conexiones aéreas por el Aeropuerto Internacional de Tocumen en visitas al país. Según detalló, en el acumulado hasta septiembre el programa atrajo a 206,670 visitantes, con la meta de cerrar 2026 por encima de los 250,000 turistas. El dato se inscribe en una economía que gira, además del Canal de Panamá, en torno a servicios y transporte aéreo concentrados en el hub de Tocumen.
El presidente ejecutivo matizó, sin embargo, que la expansión de rutas no basta por sí sola. "La conectividad por sí sola no es suficiente. Podemos traer más visitantes al país, pero la experiencia que se lleven de Panamá depende del trabajo de miles de personas que los reciben, transportan, hospedan, alimentan y les muestran nuestros atractivos, nuestra cultura y nuestra forma de ser", manifestó, para justificar la capacitación de emprendedores y pequeñas y medianas empresas, motivo oficial del foro.
La diferencia, esta vez, es que el acto coincidió con una emergencia que golpeó a dos de las regiones que el propio sector presenta como destinos.
Heilbron cerró con la fórmula que condensó el tono del foro. "No podemos dormir en nuestros laureles. Debemos seguir trabajando para que, como país y como industria, estemos preparados para lo que viene", dijo. Entre la solidaridad enunciada y la expansión anunciada, la compañía mantuvo ambos mensajes en un mismo discurso: el crecimiento no se detiene y las comunidades de Veraguas y Azuero, dependientes del visitante, siguen en proceso de recuperación.

