El origen del caso está en un incremento de delitos contra el patrimonio detectado por los agentes en un área concreta del municipio del Aljarafe. A partir de ese indicio, el Área de Investigación del Puesto Principal de Mairena del Aljarafe abrió diligencias para esclarecer qué ocurría, lo que llevó a los investigadores a fijarse en un local comercial que, según la Guardia Civil, permanecía ocupado de forma ilegal y sin actividad económica declarada. Pese a la ausencia de negocio aparente, el inmueble registraba un flujo constante de personas a todas horas, un patrón que motivó el despliegue de un dispositivo de vigilancia permanente.
El seguimiento permitió identificar a varios presuntos cabecillas y descubrir que el grupo no operaba desde un único punto, sino desde otros dos locales, también ocupados ilegalmente, integrados en el mismo esquema de distribución. Según los investigadores, entre los tres establecimientos se habrían contabilizado más de 60 operaciones de venta de droga al día, una cifra que da idea de la escala atribuida a la red. Uno de los presuntos responsables habría extremado las precauciones: según la Guardia Civil, utilizaba una identidad falsa y la documentación de otro miembro de la organización para alojarse en un hotel de la localidad y dificultar su rastreo.
Reunidos los indicios e identificados los presuntos integrantes, la Guardia Civil registró de forma simultánea las cinco ubicaciones vinculadas a la trama: los tres locales de venta y dos inmuebles que, según la investigación, funcionaban como almacenes desde los que la droga se trasladaba a los establecimientos para su distribución. En los registros se intervinieron cantidades relevantes de cocaína, marihuana y hachís, además de numerosos comprimidos de medicamentos antidepresivos que, de acuerdo con el instituto armado, se empleaban para elaborar una mezcla conocida como KARBUKI, que combina fármacos con estupefacientes y que las autoridades consideran especialmente peligrosa para la salud de los consumidores.
Más de 120 móviles y patinetes para el reparto a domicilio
El operativo permitió incautar más de 120 teléfonos móviles, en fase de análisis para obtener nuevas pruebas sobre el funcionamiento interno de la organización, así como unos 4.000 euros en efectivo. Entre el resto de efectos figuran básculas de precisión, material para el envoltorio de las dosis y varios patinetes eléctricos que, según la investigación, se usaban para realizar entregas a domicilio. La magnitud del dispositivo requirió la participación de varias unidades: el Grupo de Reserva y Seguridad (GRS), la Unidad de Seguridad Ciudadana (USECIC), el Grupo Cinológico de las Comandancias de Sevilla y Algeciras y unidades territoriales de la Compañía de Sanlúcar la Mayor, con la colaboración de la Policía Local de Mairena del Aljarafe.
Concluida la intervención, los tres locales fueron tapiados y asegurados por operarios del Ayuntamiento de Mairena del Aljarafe para impedir nuevas ocupaciones y reforzar la seguridad de la zona. El tapiado de inmuebles ocupados es una medida habitual cuando el establecimiento carece de titular legítimo que pueda hacerse cargo de su custodia.
Un procedimiento con presunción de inocencia
Los diez detenidos han sido puestos a disposición de la autoridad judicial como presuntos autores de un delito de pertenencia a organización criminal, tráfico de drogas y defraudación de fluido eléctrico, este último vinculado al presunto enganche ilegal a la red eléctrica en los locales ocupados. El tráfico de drogas está tipificado en los artículos 368 y siguientes del Código Penal, que agravan las penas cuando los hechos se cometen en el seno de una organización criminal, figura recogida en el artículo 570 bis. Corresponde ahora al juzgado de instrucción competente decidir sobre la situación personal de los arrestados, sin que en esta fase quepa presumir su culpabilidad, conforme al derecho a la presunción de inocencia que ampara la Constitución.
Operaciones contra puntos de venta instalados en inmuebles ocupados se han repetido en los últimos años en distintos municipios andaluces, en particular en el área metropolitana de Sevilla y en la comarca del Campo de Gibraltar, donde el narcotráfico ha concentrado buena parte de los recursos de la Guardia Civil y del Plan Especial de Seguridad puesto en marcha por el Ministerio del Interior para el Estrecho. La combinación de okupación de locales comerciales y venta al menudeo es un patrón que las unidades de investigación vienen documentando en la provincia.
La Guardia Civil ha dado por desmantelados los tres puntos de venta detectados en Mairena del Aljarafe, aunque ha precisado que la investigación permanece abierta. Los agentes continúan analizando la información obtenida de los más de 120 teléfonos móviles intervenidos, un material que podría aportar nuevos indicios sobre la estructura de la organización, sus posibles ramificaciones y la procedencia de la droga. No se descartan nuevas actuaciones en función de los resultados de ese análisis.


