El requerimiento, tramitado por el IMPI, solicita a Netflix el número de obras transmitidas en México desde 2011, año en que la plataforma inició operaciones en el país, además de sus ingresos brutos y los pagos efectuados a los creadores por el uso de su material audiovisual.
Las regalías son la contraprestación por el uso o goce de un activo como obras, marcas, patentes o franquicias. La ley mexicana establece que el pago debe efectuarse a través de un representante legal o mediante sociedades de gestión colectiva. Según la Sociedad de Directores, actualmente solo Canal 22, el Once, Cinépolis y Televisa cumplen esa obligación, mientras que Netflix, TV Azteca y Cinemex no lo hacen.
Rigoberto Castañeda, presidente del Comité de Vigilancia de la Sociedad, atribuyó el incumplimiento al desconocimiento de la norma o al intento de evitar un desembolso adicional por parte de las empresas que explotan contenido audiovisual en el país.
"Por ignorancia o por tratar de dar la vuelta a un pago extra, muchos usuarios, como llamamos a quienes usan el material audiovisual que generamos, no pagan. Las regalías es algo que estipula la ley que reconoce el valor del trabajo creativo más allá del estreno de una obra", afirma Rigoberto Castañeda, presidente del Comité de Vigilancia de la Sociedad de Directores.
Castañeda detalló que hubo empresas, como Cinemex, que en el pasado sí cubrían ese pago pero dejaron de hacerlo desde hace más de una década, lo que llevó a la Sociedad a intensificar las gestiones con el conjunto de usuarios comerciales del material audiovisual.
Netflix ya envió un contrato en negociación
Respecto a la plataforma de streaming, Castañeda señaló que las conversaciones han avanzado más que con otras compañías. "Con el que más hemos avanzado es con Netflix, ellos ya nos mandaron un contrato, no estuvimos de acuerdo con varias cláusulas y pedimos cambios, estamos en eso", apuntó.
El procedimiento contempla, en primer término, un acuerdo de buena fe entre la Sociedad y las empresas usuarias. De no prosperar esa vía, el siguiente paso sería una junta de avenencia ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor y, en última instancia, la posibilidad de demandar a las compañías que incumplan.
El fundamento del pago de regalías a directores, actores, escritores y compositores por la explotación de películas en pantalla grande se estableció en el Diario Oficial de la Federación del 9 de noviembre de 1965, que fija en 1.5% de los ingresos netos el monto a repartir entre los creadores involucrados en cada obra. La disputa por regalías coincide con un calendario cultural intenso en el país, donde Pimpinela llenó el Auditorio Nacional con el desamor como libreto musical.