El ataque ocurrió sobre la vía que conduce al relleno sanitario Los Picachos, un corredor que la empresa recorre a diario para sostener la recolección de basuras en la capital del Cauca. La interrupción de esa ruta golpea directamente la prestación del servicio, según relató a Semana el director de Urbaser, Pablo Arango.
"Esto dificulta mucho la prestación del servicio, ahora mismo se está viendo afectada la prestación en Popayán mientras las autoridades y la Policía o el Ejército no nos puedan ayudar en la vía", declaró Pablo Arango, director de Urbaser.
Arango describió además un patrón que, según dijo, se repite cuando ocurre un ataque contra el parque automotor de la empresa: la presencia temporal de la fuerza pública, seguida de su retiro.
"Las autoridades al principio actúan acompañándonos, sirviéndonos de escolta, pero luego se retiran y cuando se retiran es que vuelve y sucede esto", aseguró el director de Urbaser, preguntado por la presencia de la fuerza pública en la vía.
El directivo precisó que la empresa enfrenta esta situación desde hace casi un año. Entre los episodios recientes citó un petardo contra su base de operaciones el pasado 31 de agosto y afectaciones al servicio de recolección entre mayo y junio por acciones contra los vehículos recolectores. A ello se suman, según dijo, amenazas recientes contra empleados de la compañía que han generado temor a represalias.
Sobre el estado del proceso judicial, Arango fue tajante al describir el contacto con la Fiscalía General de la Nación.
"Nosotros hemos hablado varias veces con el fiscal encargado del caso, pero no hay avance ninguno. A veces capturan gente en otros casos y nosotros nos alcanzamos a ilusionar y suponemos que esos mismos nos podían estar afectando a nosotros, pero en el caso particular nuestro, no ha habido ningún avance", relató el director de Urbaser.
El departamento del Cauca concentra la presencia de varias estructuras armadas que se disputan el control territorial y las economías ilegales de la región. Entre las más activas figuran los frentes Carlos Patiño, Jaime Martínez y Dagoberto Ramos, vinculados al Estado Mayor Central de las disidencias de las Farc, además del Frente Manuel Vásquez Castaño del ELN, organización señalada de forma preliminar por el grafiti hallado en el camión. La presión armada sobre infraestructura de servicios en el Cauca se ha mantenido como constante en los últimos años, en una línea con el recrudecimiento del conflicto territorial que también se ha sentido en zonas urbanas como Bogotá, donde días atrás encapuchados se enfrentaron con la Fuerza Pública y cerraron tres estaciones de TransMilenio.
La zona rural de Popayán, donde se ubica el relleno sanitario Los Picachos, ha sido escenario reiterado de acciones contra la infraestructura de servicios públicos. El ataque de este domingo es, según Arango, el más reciente de una cadena de episodios que arrancó hace casi un año y que, hasta ahora, no ha producido avances en la investigación de la Fiscalía.


