|
PortadaColombiaDeportesEconomía
MERCADOS CO
Cargando cotizaciones…
Última hora
  1. Un libro reconstruye cómo el Éxito pasó de 5 a 470 almacenes entre 1990 y 2013
  2. La Sala de Instrucción de la Corte Suprema queda sin cuatro magistrados hasta el 14 de octubre
  3. La Comisión Federal de Comercio alerta sobre estafas con disfraces de Halloween

EE. UU. y Canadá fracasan y entran en vigor aranceles del 50 %

Ottawa promete responder «dólar por dólar» tras el colapso de las conversaciones comerciales con Washington, que rigen desde este sábado.

Por Redacción de El Hemiciclo·
4 min de lectura
Comentarios

Los nuevos aranceles del 50 % impuestos por el presidente de EE. UU., Donald Trump, a un conjunto de productos canadienses entraron en vigor este sábado 22 de agosto de 2026, a las cero horas, después de que las negociaciones entre Washington y Ottawa terminaran sin acuerdo la noche anterior. El primer ministro canadiense, Mark Carney, anunció que su país igualará las tarifas estadounidenses «dólar por dólar para proteger a nuestros trabajadores y empresas».

El desenlace confirma el deterioro sostenido de la relación comercial entre los dos socios norteamericanos desde el inicio del segundo mandato de Trump, un vínculo que durante décadas se sostuvo sobre tratados de libre comercio sucesivos y que hoy atraviesa uno de sus momentos de mayor tensión reciente. Los negociadores cerraron sus reuniones el viernes sin pacto, lo que dio paso a la implementación de las nuevas tarifas.

La falta de un acuerdo definitivo habilitó la entrada en vigor de gravámenes del 50 % sobre mercancías canadienses valoradas en unos US$20.000 millones, cifra que representa el 5,5 % del total de las exportaciones de Canadá hacia territorio estadounidense, según el material disponible. La lista de bienes afectados es amplia y heterogénea: incluye desde palos de hockey hasta cemento, dos productos que ilustran tanto la identidad industrial canadiense como su integración con el mercado estadounidense.

El representante comercial de EE. UU., Jamieson Greer, atribuyó el fracaso a Ottawa. «Pese a la oferta de Estados Unidos para que Canadá recibiera un mejor trato que cualquier otro exportador en nuestro mercado, nuevas demandas y retrocesos en otros compromisos de Canadá han alterado el frágil equilibrio alcanzado en los últimos días», declaró. Añadió que «esta noche, Canadá se negó a cerrar el acuerdo comercial bajo los términos pactados a principios de esta semana».

Greer precisó que Washington había ofrecido rebajas arancelarias focalizadas en sectores como el acero y el aluminio, el automovilístico y el maderero, a cambio de concesiones canadienses cuyo contenido no detalló públicamente. El funcionario también señaló que Canadá mantenía lo que calificó de «represalias prolongadas» contra productos estadounidenses, incluidas prohibiciones sobre ciertos bienes y servicios.

El detonante del alcohol

Líderes regionales canadienses indicaron que uno de los focos de mayor malestar en Washington fue el retiro de licores y vinos estadounidenses de las tiendas en varias provincias. La Casa Blanca calificó esa política de «trato discriminatorio» contra productos alcohólicos, automovilísticos y lácteos de origen estadounidense, pese a que Carney había pedido el miércoles a las provincias que restablecieran la venta de bebidas alcohólicas provenientes de su vecino como gesto de distensión.

En su comunicado, Carney sostuvo que «los cambios de última hora en los términos propuestos por Estados Unidos eran injustos, antieconómicos y ponían en duda la fiabilidad de cualquier acuerdo», argumento con el que justificó la negativa de su gobierno a firmar. El primer ministro reconoció, no obstante, que Washington y Ottawa habían logrado «avances importantes» en las últimas semanas, aunque insuficientes «para cumplir nuestros objetivos en beneficio de los canadienses».

Un alto funcionario estadounidense que habló bajo condición de anonimato indicó que Canadá solicitó concesiones adicionales que Estados Unidos no podía otorgar. El mismo funcionario matizó que las conversaciones fueron francas y transcurrieron sin hostilidad, aunque confirmó que, por el momento, no hay nuevas reuniones programadas entre ambas delegaciones.

Ryan Majerus, exfuncionario de Comercio de Estados Unidos, advirtió a la agencia AFP que si Canadá acuerda imponer aranceles de represalia recíprocos, «eso hará mucho más difícil rebajar la tensión», y agregó que ambas partes quedarían sometidas a una presión creciente por parte de sus respectivos sectores exportadores.

El precedente más cercano en la historia comercial reciente de América remite a las tensiones desatadas durante la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte entre 2017 y 2018, cuando Washington impuso aranceles al acero y al aluminio canadienses y mexicanos antes de alcanzar el acuerdo que dio origen al T-MEC, vigente desde 2020. Aquel episodio mostró que las disputas arancelarias entre socios históricos pueden resolverse mediante renegociación, pero también que los plazos de fricción suelen extenderse por meses antes de un desenlace definitivo.

Para Colombia y el resto de América Latina, un recrudecimiento de la disputa comercial entre las dos mayores economías de Norteamérica no es un asunto ajeno. Una guerra arancelaria sostenida entre ambos socios podría generar volatilidad en cadenas de suministro de sectores como el automotor, el metalmecánico y el maderero, con eventuales efectos indirectos sobre precios y flujos de inversión en mercados emergentes, incluido el colombiano.

Por ahora, ninguna de las dos partes ha fijado una fecha para retomar las conversaciones. La incógnita inmediata es si Ottawa formalizará en los próximos días el paquete de contramedidas anunciado por Carney y con qué alcance, así como si Washington endurecerá aún más su postura frente a lo que calificó de «trato discriminatorio». El desenlace de esa próxima ronda —si llega a producirse— determinará si el episodio de este sábado queda como un tropiezo pasajero o como un punto de quiebre en una relación comercial que hasta hace pocos años se consideraba de las más estables del hemisferio.

¿Qué te ha parecido esta pieza?

Siguiente en Internacional →Un libro reconstruye cómo el Éxito pasó de 5 a 470 almacenes entre 1990 y 2013
¿Tienes información para ampliar esta noticia? Escríbenos por el canal para informantes — protegemos a las fuentes.¿Error en este artículo? → Infórmanos

Comentarios

Comentas como Anónimo — seudónimo generado localmente, sin cuenta
0/1000

Cargando la conversación…

Los comentarios son anónimos. El Hemiciclo no registra IPs ni vincula comentarios a cuentas de usuario. Tu seudónimo y tus comentarios se guardan solo en este dispositivo. Conexión cifrada (HTTPS).

Sigue leyendo en El Hemiciclo