La respuesta de la Casa Real responde a la misiva de ATME, la asociación que representa a la Escala de Tropa y Marinería, el colectivo más numeroso de las Fuerzas Armadas, que reclamaba una audiencia con Felipe VI en su condición de jefe supremo de los Ejércitos. La asociación denuncia que sus efectivos destinados en Ceuta solo disponen de porras y gas pimienta para repeler ataques de grupos de migrantes en situación irregular, mientras apenas unos pocos portan fusil, lo que les obliga a recurrir al 112 cuando temen ser linchados.
En su escrito, Villarino indica a los militares que «se ha considerado oportuno dar traslado inmediato de su escrito al Ministerio de Defensa para su estudio y consideración», al requerir las principales peticiones una reforma de la Ley de la Carrera Militar, la norma que regula el régimen profesional y las condiciones de los miembros de las Fuerzas Armadas. Su aprobación corresponde al Congreso.
El presidente de ATME, Marco Antonio Gómez, trasladó por correo electrónico a la Casa Real el agradecimiento de la asociación por la celeridad de la respuesta. Gómez subraya que son «plenamente conscientes de que corresponde al Ministerio de Defensa y al poder legislativo impulsar y aprobar las modificaciones normativas necesarias para abordar los problemas profesionales, laborales y personales que afectan a nuestras Fuerzas Armadas».
La asociación precisa que ya participa en el Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas, el órgano a través del cual traslada de forma constante propuestas para mejorar las condiciones de sus compañeros. Sin embargo, insiste en que el objetivo de su solicitud no es presentar nuevas iniciativas normativas, sino lograr que el Rey escuche directamente el relato de quienes atraviesan la situación sobre el terreno.
«Escuchar de primera mano la realidad»
«Nuestra intención es que Su Majestad pueda escuchar de primera mano la realidad de los hombres y mujeres que constituyen la base de nuestras Fuerzas Armadas, conocer sus inquietudes, sus dificultades y sus legítimas aspiraciones, así como las consecuencias que determinados problemas profesionales y laborales tienen sobre sus vidas personales y familiares», indica Gómez en su comunicación a la Casa Real.
«Nuestra asociación desea transmitirle, con el máximo respeto y lealtad, la realidad de quienes sirven diariamente a España y a sus ciudadanos, y que también sienten un profundo compromiso con la Corona y con la figura de Su Majestad como jefe del Estado y mando supremo de las Fuerzas Armadas, conforme a lo establecido en la Constitución Española», Marco Antonio Gómez, presidente de ATME.
ATME remitió además una carta al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la que reprocha al Ejecutivo la «falta de apoyo» ante las agresiones y asegura que el colectivo se siente «humillado y abandonado» ante lo que califica de «inacción» frente a sus principales preocupaciones. La asociación también recuerda que las Reales Ordenanzas para las Fuerzas Armadas recogen «principios de liderazgo, responsabilidad y atención a los subordinados» que considera fundamentales.
La reclamación se produce en un contexto de tensión por la situación en la ciudad autónoma, donde la Unión Europea ha mostrado inquietud por la falta de un decreto español que regule las expulsiones, según informaciones publicadas. La frontera ceutí ha sido también escenario de gestos políticos recientes, como la ausencia de Santiago Abascal en el desfile del 12-O, que justificó alegando que la ciudad «sigue invadida».
Por el momento, ATME queda pendiente de que la Casa Real fije una fecha para la audiencia solicitada, tal y como se le indicó que ocurriría en función de la agenda del Rey. «Para nuestra asociación y para los hombres y mujeres a los que representamos, poder mantener este encuentro supondría un gesto de extraordinaria importancia institucional y humana», concluye Gómez en su misiva.