El programa Best Tourism Villages, impulsado por la Organización Mundial del Turismo de Naciones Unidas —ONU Turismo—, distingue cada año a poblaciones rurales de todo el mundo que preservan su patrimonio cultural y natural mientras impulsan un modelo de turismo sostenible. Para la edición de 2026, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo seleccionó a ocho municipios como representantes del país, entre ellos Paicol.
El Ministerio describió a Paicol como «un destino de patrimonio natural y cultural que promueve un turismo auténtico y sostenible», según la información institucional divulgada. La entidad destacó que el municipio guarda «cavernas que guardan el secreto del agua, el cacao que endulza su historia y la Semana Santa que cobra vida en sus calles».
Paicol se ubica a poco más de dos horas por carretera de Neiva, la capital del Huila, pero su geografía y su clima contrastan con los de la capital departamental. Según los registros publicados por la Alcaldía Municipal, el municipio fue fundado el 10 de noviembre de 1701 y mantiene una temperatura media de 24 grados centígrados, condiciones que han favorecido la actividad agrícola y el desarrollo de un turismo de naturaleza en la zona.
Entre los atractivos que la Alcaldía destaca para sustentar la candidatura figura La Caja de Agua, una caverna de grandes proporciones formada por un desvío subterráneo de la quebrada del mismo nombre. Recorrerla completamente toma alrededor de media hora y exige una linterna de alta potencia debido a la oscuridad de su interior; en la entrada, los visitantes encuentran un entorno de plantas, flores y arbustos.
La cascada La Motilona, situada en la vereda La Laja a cinco kilómetros del casco urbano, es otro de los puntos promocionados por la administración municipal. El lugar se caracteriza por la variedad de sus paisajes, resultado de las condiciones geomorfológicas de la región, que han propiciado la formación de cascadas y cuevas a lo largo del territorio. La cascada La Venta, por su parte, cumple una función que va más allá del atractivo turístico: sus aguas abastecen el acueducto municipal más reciente, y en sus alrededores se conserva un antiguo puente que, según la Alcaldía, sigue prestando servicio.
El templo parroquial del municipio es otro de los elementos patrimoniales que sustentan la candidatura. Su construcción comenzó en 1870 y culminó una década después, en 1880. Sus muros y sus dos torres fueron levantados con grandes bloques monolíticos labrados en canteras ubicadas a orillas del río Páez, según los registros históricos de la Alcaldía Municipal. La Semana Santa y el cacao, cultivo tradicional en la región, completan el relato con el que el municipio pretende diferenciarse ante el jurado internacional.
El sello Best Tourism Villages no otorga per se recursos económicos directos al municipio distinguido, pero funciona como un reconocimiento de prestigio que suele traducirse en mayor visibilidad internacional, incremento del flujo de visitantes y, en algunos casos, en la llegada de inversión privada orientada a infraestructura turística. Para departamentos como el Huila, cuya economía combina agricultura, ganadería y un turismo de naturaleza en expansión, este tipo de distinciones se ha convertido en una herramienta de promoción territorial disputada entre municipios.
El Huila cuenta con antecedentes de proyección turística internacional, en particular por el Parque Arqueológico de San Agustín, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1995, y por el desierto de la Tatacoa, uno de los destinos de observación astronómica más visitados del país. La candidatura de Paicol se suma a ese mapa departamental, aunque con un perfil distinto, centrado en el turismo rural y comunitario más que en el patrimonio arqueológico o el paisaje semidesértico.
El resultado de la convocatoria depende de la evaluación que realice ONU Turismo sobre los municipios postulados por cada país miembro, un proceso que en ediciones anteriores ha revisado criterios como la gestión sostenible de recursos naturales, la conservación del patrimonio cultural, la gobernanza local y la resiliencia económica de las comunidades rurales. No se conoce todavía una fecha exacta para el anuncio de los municipios reconocidos en esta edición.
Mientras se resuelve la convocatoria internacional, la Alcaldía de Paicol continúa promoviendo sus atractivos naturales como parte de una estrategia de turismo comunitario que involucra a guías locales, prestadores de servicios de hospedaje y organizaciones campesinas de la zona. La expectativa de las autoridades municipales es que la sola postulación, con independencia del resultado final, contribuya a posicionar al municipio dentro de las rutas de turismo de naturaleza del sur del país.
