El documento, registrado el 6 de junio de 2024, responde a un requerimiento judicial fechado el 20 de mayo de ese año y recibido por el Consistorio tres días después. El juzgado exigía el cumplimiento urgente de un despacho previo, emitido el 23 de abril, y reclamaba explicaciones sobre los motivos que estaban retrasando la respuesta municipal a sus exigencias.
En su contestación, el Ayuntamiento admite que desde el 6 de mayo había iniciado una búsqueda de la documentación en distintas dependencias municipales. El resultado, según el propio escrito, fue infructuoso pese a los esfuerzos desplegados para rastrear los archivos relativos al polideportivo.
«Lamentablemente, a pesar de nuestros esfuerzos diligentes y exhaustivos, no hemos podido localizar el proyecto de edificación y entrada en funcionamiento del Polideportivo Cavaleri», recoge el escrito remitido al juzgado.
El Gobierno municipal atribuyó estas carencias documentales a la situación de Mairena del Aljarafe en la década de 1980, cuando el municipio era pequeño y contaba con recursos materiales y humanos limitados para la gestión de archivos. El Consistorio sostuvo que esas circunstancias, unidas a una gestión documental menos rigurosa que la actual, condicionaron la conservación de expedientes específicos.
«Estos factores han dificultado la localización de archivos históricos específicos, como es el caso del proyecto del Polideportivo Cavaleri», argumentó el Consistorio en su escrito al juzgado.
El plano de 1978 y la cesión de 1982
Pese a esa ausencia, el Ayuntamiento adjuntó al juzgado la documentación parcial que sí pudo recuperar. Entre ella figura un plano de 1978 en el que ya constaban dependencias deportivas cuya ejecución, según el escrito, se habría iniciado antes de levantarse las viviendas colindantes. También incorporó un acuerdo plenario de 1982 que facultaba al alcalde de entonces para firmar la cesión de una finca destinada a zona deportiva, dentro de la primera fase del Plan Parcial Cavaleri, y una consulta catastral que sitúa la construcción de las fincas residenciales del entorno en 1989.
La falta de documentación cobra relevancia en el marco de la causa judicial abierta sobre el complejo, que investiga posibles responsabilidades derivadas de las circunstancias de construcción y funcionamiento de las instalaciones. El procedimiento combina una línea medioambiental con otra centrada en eventuales irregularidades urbanísticas.
El origen del caso se vincula a las denuncias vecinales por los ruidos procedentes del polideportivo Marina Alabau-Cavaleri, que se habrían prolongado durante unos once años. En el expediente constarían cinco informes periciales —uno de ellos municipal— que habrían detectado niveles acústicos superiores a los límites legales. El Juzgado de Instrucción número 20 de Sevilla mantiene abiertas ambas líneas de la causa a la espera de completar la documentación requerida al Consistorio.
